Numa P. Maldonado A.
El traslado a pie (peregrinación) de la portentosa imagen de la Virgen del Cisne, desde la parroquia de El Cisne a la ciudad de Loja, acompañado de una multitudinaria procesión de fieles, data del decreto del Libertador Simón Bolívar de octubre de 1822, cuando su paso por la ciudad. De modo que esta tradición religiosa, una de las más importantes de América, tiene al menos dos siglos de vigencia.
Como todos conocemos, la imagen de la Virgen, precedida de misas y eucaristías especiales en cada sitio de descanso-pernoctación, sale de El Cisne el 17 de agosto con rumbo a San Pedro de la Bendita y llega a la ciudad de Loja el 20, con una corta estancia en Catamayo. En estos días hay un número extraordinario de peregrinos que llegan de todo el país, pero principalmente, y por tradición, de la provincia del Azuay, a pagar su promesa anual, por los favores recibidos por la carismática Virgen de Cisne. Estos peregrinos romeriantes llegan con su familia, incluyendo a niños de corta edad, para que tradición centenaria siga intacta. Es tanta la congestión de tránsito y de gente, en el Cisne, En San Pedro de la Bendita, en Catamayo y en el Terminal Terrestre de Loja, que la policía tiene que extremarse para poner orden
El arribo anual de la imagen de la Virgen del Cisne a Loja tiene muchos significados, entre otros, forma parte de una vieja tradición estrechamente unida a la lojanidad, o a nuestra identidad, no solo de la provincia sino de Austro ecuatoriano y de una gran parte del país como nación (La “Churonita” tiene multitud de fans, dicho con mucho respeto). En vísperas del 20 de agosto, podríamos decir desde julio, o desde Corpus Cristi, en la ciudad de Loja y en la provincia se abre un abanico de múltiples actividades, que tienen como escenario natural, la entrada definitiva del verano después de un copioso invierno; un grato cambio de estación que da lugar a fiestas aniversarias, ferias locales y especialmente reencuentros con paisanos que, como buenos lojanos, retornan anualmente a sus lugares de origen (barrios rurales, cabeceras parroquiales y cantonales, capital provincial) para abrazarse con familiares y amigos de la infancia, reírse, tomarse unos tragos y recordar tiempos que nunca volverán, y de paso hacer una grata visita a la imagen de la Virgen para agradecerle sus muchos favores… Se activa la economía. En Loja se hace la Feria del Ocho de Septiembre, el Festival de las Artes Vivas y tienen lugar otras ferias y eventos menores. Viene la Navidad y el Año, y con el inicio del año se reinicia también el ciclo de vida, de costumbres, de actividades…
Sí, a partir del 20 de agosto, nuestra ciudad y buena parte de la provincia vive un ritmo diferente, especial, siempre recordado y esperado.
