Un banco de y para los lojanos

César Augusto Correa

elcesarbelt@gmail.com

La infausta noticia nos puso a llorar amargamente; nos hemos pasado así más de una semana. Saquemos el pañuelito, sequemos las lágrimas y vamos remediando.

¿Podemos crear un nuevo banco, de los lojanos, para los lojanos? Ese es el desafío al que estamos abocados.

El paso inmediato es el de conformar un comité promotor de la creación de la nueva entidad financiera, un comité que integre a todos los que deseen participar, sin exclusiones y sin pelea por asumir el protagonismo, ya que ese es un peligro que puede echar a perder todo.

Los primeros llamados a integrarse a dicho comité son los conciudadanos que tienen buen conocimiento de la materia legal en lo financiero, como los que pasen a ser exfuncionarios del banco absorbido, los gerentes de las cooperativas de ahorro y crédito, los decanos de las facultades de Economía.

No pueden faltar los lojanos que representan poder económico, como los dirigentes de las cámaras de industriales, de agricultores, de comerciantes, de turismo, tanto provinciales como cantonales; los exaccionistas del Banco de Loja.

Necesitamos también lojanos con poder político como los alcaldes, el prefecto, los asambleístas, los representantes de los partidos políticos.

Y los demás que tengan conocimientos o recursos para contribuir al éxito de la empresa.

El comité podrá comenzar por llamar a la suscripción de acciones con el ánimo de reunir el capital mínimo, o se podría pensar que alguna de las cooperativas locales sirva de base para transformarse en banco.

Tenemos que tomar en cuenta que los bancos vienen a Loja para captar nuestros ahorros y utilizarlos especialmente para financiar la creación o crecimiento de empresas de otras provincias y a llevarse las utilidades que produzcan nuestros dólares. Para defender lo poco que tenemos es preciso que exista un banco lojano, que capte capitales para impulsar a los emprendimientos locales. Respondamos correctamente a lo que el momento nos exige.