¡Macará y sus 123 años de cantonización!!

Por: Patricio Luzuriaga

En los próximos Macará cumplirá 123 años de cantonización, con seguridad lo celebraremos con alegría, entusiasmo, civismo y por supuesto con mucho cariño, tal como se lo merece nuestro “terruño”.

Si hablamos de antecedentes geográficos e históricos podemos mencionar brevemente que el cantón de Macará, está ubicado en el sur occidente de Ecuador, tiene 575 kilómetros cuadrados, lo que representa el 5,2% de la superficie de la provincia de Loja.

En el escenario de su historia podemos considerar seis acontecimientos importantes que se han generado desde su nacimiento hasta la fecha:

Su Fundación en 1719, su Cantonización en 1902, la Invasión Peruana en 1941, el periodo de Sequía y la Construcción del canal de riego de Macará 1962-1985, y finalmente el período desde la Firma de la Paz con el Perú en 1999, hasta la fecha.

Su condición de frontera con el Perú, la ha situado en el decoroso y patriótico referente “Macará Guardián de la Soberanía Nacional”, en contraste a esta loable labor patriótica, cumplida con decoro y civismo, no ha recibido el reconocimiento, las políticas públicas y decisiones políticas, venidas desde las autoridades provinciales y nacionales, para atender los innumerables los problemas y necesidades que agobian a Macará desde hace décadas, uno de los principales, es el que a pesar de acceder a 123 años de cantonización, no contamos con servicio de agua potable en forma permanente , así como nunca tuvimos una planta de tratamiento de aguas servidas, y que en la actualidad, se descargan en forma directa en el río Macará, generando una grave contaminación ambiental, afectando el turismo, por no poder aprovechar sus balnearios naturales, a lo cual se suma una posible demanda de Perú, considerando que las aguas compartidas internacionalmente están siendo contaminadas. Por lo que es una necesidad urgente, prioritaria y justa que desde el gobierno nacional se apoye para que Macará cuente con los recursos para la construcción del “Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario, incluido su Planta de Tratamiento’’, cuyo elevado costo, no es posible asumirlo desde el GAD Macará.

Si consideramos que el artículo 249 de la Constitución dispone: “los cantones cuyos territorios se encuentren total o parcialmente dentro de una franja fronteriza de cuarenta kilómetros, recibirán atención preferencial para afianzar una cultura de paz y el desarrollo socioeconómico, mediante políticas integrales que precautelen la soberanía, biodiversidad natural e interculturalidad. La Ley regulará y garantizará la aplicación de estos derechos”. Contradictoriamente a este mandato constitucional , las políticas públicas y decisiones políticas venidas desde la Autoridad Provincial y Nacional, en diferentes periodos, no han viabilizado la asignación de recursos para la aplicación de la ley de desarrollo fronterizo; el financiamiento y/o garantía desde el ministerio de finanzas, para la ejecución del plan maestro de agua potable, alcantarillado pluvial y sanitario, incluido su planta tratamiento de Macará; la rehabilitación de la vía Macará-Saucillo, que es la única vía colectora de la red nacional, ¡¡que está en deplorables condiciones!!; el canal de riego de Macará que data de hace 55 años, y a la fecha está a punto de colapsar, y con ello la grave afectación a la actividad productiva de Macará. No se ha recibido el apoyo del gobierno nacional para viabilizar en Macará una zona especial de desarrollo, y/o zona franca, con la finalidad de reactivar la actividad económica comercial, y con ello, la dinamización del CEBAF, que, a la fecha, pese a la inversión de cerca de 18 millones de dólares, es solo un ¡Elefante Blanco!

La emotividad de celebrar un año más de cantonización aterriza siempre en el escenario de un formato de la tradicional sesión solemne por la cantonización de Macará, que a la final su característica es:

“Autoridades invitadas con el típico ofrecimiento incumplido de siempre, similar a los de campaña, discursos líricos, reconocimientos, adulos, etc., etc.’’

A la final, nos quedamos firmes, con actitud proactiva, con fe y optimismo de mejores días para Macará, convencidos que, Macará requiere de la participación de hombres y mujeres, que indistintamente de su afinidad partidista e ideológica, a través de un frente de unidad, pongan al servicio de su tierra, sus conocimientos, experiencias y capacidades, permitiendo con ello viabilizar un modelo de gestión, una agenda, transparente, realizable, sostenible y sustentable en los ámbitos técnicos económicos y ambientales, tendiente a sensibilizar, entre otros objetivos al gobierno nacional, en busca de políticas públicas en favor de Macará.

¡¡La verdad, es que hay bastante que gestionar y hacer por Macará!!