Personajes de Quilanga: Imelda Etelvina Rojas Cueva

Juan Luna

Quilanga, 10 de septiembre 2025

Imelda, un personaje que nos ayuda a entender y comprender buena parte de la historia de Quilanga y del aporte de la mujer en su progreso humano y físico. Nace el 10 de agosto de 1938, hija de Felicia Cueva y Carlos Rojas.

Desde su tierna edad en la familia y en la escuela destaca al ser una niña suspicaz, hiperactiva, inteligente, para su hija Reina “brilló en el ámbito escolar, no solo por su rendimiento académico sino también por su inclinación al arte. Fue parte de un dúo artístico que representó con orgullo a su escuelita en programas culturales, demostrando su habilidad y carisma en cada presentación, por las limitaciones de la época impidieron que continuara su formación secundaria, sin embargo, su sed de prender no se detuvo y aprendió el arte de corte y confección, habilidad que la acompañaría durante toda su vida como un recurso y una pasión”.

Muy joven se enamora y a los 17 años contrajo matrimonio con Serafín Cueva, joven comerciante y visionario, juntos procrearon siete hijos: Olga Edith, Kaicer Pepe, Fredy Malvin, René Efrén, Reinita, Charles Darwin y Luci Ivonne, a quienes inculcaron principios firmes, valores éticos, morales y espirituales.

La familia Rojas-Cueva creció y se forjó en la calle central, allí forjaron su actividad comercial de abarrotes, los clásicos zapatos Bunky, uniformes escolares, telas para la confección de vestimentas y los tradicionales vestidos para los reinados de belleza. Su mayor permanencia y apogeo está en las calles 10 de agosto y Bolívar esquina, punto de referencia en el cantón, ya que por muchos años se constituyó como un lugar de encuentro, particularmente, de las personas provenientes de barrios aledaños, a quienes les brindaba el café con pan, mientras esperaban el transporte de regreso a sus hogares.  

A decir de su nieto, Pepe Cueva Yaguana “fue una trabajadora incansable, de lunes a domingo, que nunca dejó de laborar. Como emprendedora y negociante, fruto de su trabajo y el de su esposo, siempre estuvo enfocada y apasionada en las inversiones, sobre todo en lo que respecta a vienes, terrenos y ganado, logrando un patrimonio hecho a pulso e innumerables sacrificios”.

Doña Imelda siempre quiso lo mejor para su tierra, preocupada por la educación, tuvo una activa participación para la creación del Colegio Técnico Quilanga, la donación del terreno y construcción de aulas, a través de mingas, y kermeses, aportó en la gestión para que llegue la luz eléctrica y tuvo activa participación muy activa en el proceso de cantonización, sin duda, su presencia activa y decidida eran el ingrediente para todos quienes se activaban en los diferentes comités de gestión. Desempeñó funciones de concejal en el año 1994 con la más falta votación de la historia.

También se destaca por su solidaridad  y generosidad, todos los que acudían en busca de ayuda salían con algo en sus manos. Le sumamos que fue una mujer de fe, piadosa y una colaboradora en la iglesia para adornar el templo en las festividades religiosas y en los grupos apostólico y comités de iglesia en los que participaba. Fue artífice de la creación de la primera asociación de mujeres quilanguenses.

Inesperadamente fallece el 07 de febrero de 2021. Un vacío en su familia y en la comunidad en al que pudo servir. Su testimonio de vida coherente es un ejemplo para sus hijos, nietos, bisnietos y familiares, es un referente del trabajo que toda mujer realiza en bien de los que ama, es un referente que inspira para seguir construyendo el cantón de nuestros sueños.