Lo suficiente

Fernando Oñate

Todos tenemos necesidades básicas que suplir: Sin alimento no viviríamos más de un par de meses, sin beber agua no viviríamos más de 5 días y sin respirar no llegaríamos ni a los 10 minutos con vida. En la actualidad se han creado otro tipo de  necesidades: hay personas que sentirían morir si no disponen de una buena conexión a Internet o si pasan tan solo un día sin revisar sus redes sociales, cabe preguntarse si estas y muchas otras similares, son realmente una necesidad, no olvidemos que hace un par de décadas muchas de estas nuevas necesidades ni siquiera existían y la vida no se complicaba por ello, indudablemente es el consumismo el que las crea y no falta quien se aflige y se preocupa si no alcanza a suplirlas.

Jesucristo enseñaba a sus discípulos: “Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?”, o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”. Los paganos andan tras todas estas cosas, pero su Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se preocupen por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas” (Mateo 6: 25-34 NVI).

Preocuparse se define como ocuparse con anticipación de algo, y Jesucristo claramente nos dice que no es necesario ya que El Señor es un Padre proveedor que nos alimentará, nos vestirá, nos dará todo lo necesario, nos recomienda que busquemos primeramente el reino de Dios y todas las cosas serán añadidas. ¿Y cómo se busca el reino de Dios? Pues colocando al Señor como la prioridad de nuestras vidas, buscando la salvación que solo Él nos da, viviendo en obediencia a Él y compartiendo las buenas nuevas con otros. Si buscamos primero su reino, Él es fiel y justo. Él proveerá lo suficiente y aún más.