César Augusto Correa

El personal médico que atiende a la población de la parroquia 27 de Abril, del cantón Espíndola, se halla alarmado por los estragos que está causando la mala calidad del agua que se consume en el lugar. «Diariamente el Dispensario se llena de pacientes que llegan afectados con enfermedades gastrointestinales», manifestaron ante más de 400 socios de la Junta del Agua Potable de la Parroquia 27 de Abril, que se reunieron el viernes anterior. Y, por otra parte, porque se han incrementado las muertes por cáncer, los moradores temen que se deba a contaminación del agua con radiaciones provenientes de las antenas de telefonía celular que están muy cerca de los tanques reservorios.
El personal médico distribuyó entre los asistentes un tríptico con la descripción de las enfermedades que se pueden desarrollar a consecuencia de consumir agua contaminada, tales como amebiasis, leptospirosis, hepatitis, giardiasis, cólera, fiebre tifoidea.
En el mismo tríptico se señala las deficiencias del sistema de agua que tiene más de 30 años de antigüedad, en el que actualmente se encuentran tuberías y tanques dañados o viejos, con grietas o fugas; roturas de la tubería de aducción que suspenden el servicio por días y obligan a utilizar agua de ríos y pozos; no se realiza la cloración adecuada; contaminación bacteriana que causa diarrea, vómitos, fiebre y deshidratación; el sistema nunca se terminó de construir, no llega a todas las casas y por lo tanto hay familias que se proveen en fuentes no confiables, que pueden estar contaminadas con desechos o aguas residuales; hay una falta de control sanitario, no se hace el monitoreo por parte de las instituciones de salud y municipales para determinar la calidad del agua que se está consumiendo.
El angustiado personal médico, como medida de emergencia, aconsejó hervir el agua que llega a las casas y poner una gota de cloro en cada litro del líquido.
Financiamiento
De acuerdo con el informe económico del presidente señor Gilber Guarnizo, la Junta presta el servicio a 470 socios, que aportan 2 dólares mensualmente, lo que representa un ingreso de 940 dólares al mes, cantidad insuficiente para poder hacer un mantenimiento mínimo. Desde hace un tiempo se necesita cambiar un kilómetro de la tubería de aducción en el sitio Agua Azul que se halla en pésimo estado, cuyo costó bordea los 30.000 dólares, que es imposible conseguirlos mediante cuotas extraordinarias de los beneficiarios.

El sistema tiene 2 tanques reservorios, en el más nuevo se hace la cloración, pero en el más viejo no, entre otras causas, por la falta de dinero.
Carmen Clemencia Tinizaray Briceño, vicealcaldesa del cantón Espíndola, moradora de La Naranja, intervino para manifestar que no encuentra otra solución a corto y largo plazo, que hacerle traspaso del sistema al Municipio de Espíndola, que tiene la competencia exclusiva en esta rama de la administración pública. Dio a conocer que los estudios para la construcción de un nuevo sistema de agua potable para toda la parroquia señalan que el costo es de dos y medio millones de dólares, que solamente se pueden conseguir mediante un préstamo de la banca estatal. Hay la buena voluntad de los personeros municipales de auxiliar para hacer el cambio de la tubería, pero no lo ha podido hacer porque desde hace 5 meses no han recibido la transferencia de parte del gobierno central.

Según el presidente de la Junta, señor Gilber Guarnizo, habría una lamentable falta de colaboración de muchos socios, que no cumplen lo resuelto por la asamblea general, como, por ejemplo, todavía hay vecinos que no han procedido a la instalación del medidor de agua.
Por invitación oficial participé en la asamblea, junto a José Leonardo Mora y Estrella Burneo. Estimé oportuno hacer una defensa de la organización popular, de la importancia de cumplir estrictamente lo resuelto por su asamblea general; mencioné el hecho de que por «ahorrarse» unos dólares para el mantenimiento del sistema de agua, luego tienen que hacer desembolsos más grandes para curarse de las enfermedades causadas por la mala calidad del agua; y, les convoqué a realizar las acciones colectivas apropiadas para conseguir el préstamo para la construcción del nuevo sistema.
Por lo pronto la asamblea general resolvió elevar la cuota mensual a 3 dólares, con lo que quizá sea posible clorar los dos tanques reservorios. (O).
