Quesos de Purunuma, sabor auténtico que conquista paladares

Una mujer muestra quesos artesanales en una bandeja mientras conversa con un hombre en una habitación decorada con fotos en la pared.
María Alejandrina Jiménez Martínez junto a su esposo mantienen la tradición de elaborar quesos.

 A sus 70 años, María Alejandrina Jiménez Martínez, habitante de la parroquia Purunuma, cantón Gonzanamá, continúa con una tradición que ha marcado generaciones en su familia: la elaboración artesanal de quesos.

Relató para Diario Crónica que, desde temprana edad, sus padres le enseñaron a cuidar el ganado, recolectar la leche y transformarla cuidadosamente en productos lácteos de alta calidad.

Con dedicación diaria, ella produce el queso a partir de técnicas heredadas que comienzan con la cuajada de la leche, luego de un tiempo no más de 60 a 90 minutos saca el quesillo y finalmente obtiene el producto muy cremoso y de excelente consistencia, conocido popularmente como el “Queso de Purunuma”.

La producción alcanza los seis o más quesos al día, cada uno con un peso aproximado de una libra y media. El trabajo constante permite alcanzar una cifra cercana a los 300 mensuales, suficientes para abastecer a diversos puntos de la provincia, el país, incluso envía a España.

Además, los domingos, día de mayor movimiento comercial, los quesos llegan a mercados de Catamayo, Gonzanamá, Calvas y Malacatos. Lo curioso es que existen compradores de lugares tan distantes como Guayaquil y Quito.

El valor de venta por unidad es de USD 2.50, precio accesible que representa el sustento principal de la familia. Gracias a esta labor, pueden cubrir alimentación, salud y otras necesidades básicas del hogar.

Animales

Actualmente, el hato ganadero de la familia está compuesto por un aproximado de 30 cabezas, cuyos animales son cuidados meticulosamente de enfermedades, con el propósito de contar con buenos especímenes que luego están reflejados en los productos que comercializan.(I).