Antonio C. Maldonado V.
Cuando todos esperamos con ansiedad el anhelado momento en que se inicie la oferta Gubernamental de “El Nuevo Ecuador Resuelve” y por el contrario algo verdaderamente incompresible resulta el rebrote de la delincuencia en varios por no decir en todos los sentidos originados por la delincuencia nacional e internacional.
Creíamos la mayoría de ecuatorianos que se había terminado el contrabando de combustibles de nuestro país a los colindantes de sur y norte debido al precio que este acto ilícito permitía hacerlo porque eso les posibilitaba incalculables ganancias ya que por ejemplo el delincuente peruano que adquiría el producto en nuestra frontera ya sea por Huaquillas, provincia de El Oro, o en la nuestra por Macará y Cariamanga principalmente lo hacía al precio de $1,80 el Diésel, $2,751 la Extra y Ecopaís, y $3,57 la Súper Premium, mientras que en el Perú costaba $4,26 el galón de Diésel; el gas subsidiado para uso doméstico en Ecuador tiene un precio de $1,65 por cilindro de 15 kg, mientras que en Perú tiene un valor aproximado de $13,50; los productos enumerados en varias ocasiones fueron cometidos por autoridades del Gobierno de turno y complicidad de miembros de las FF.AA. que según se conoció obtenían los pases tanto a la Provincia de El Oro como de Loja.
Actualmente se produce algo verdaderamente insólito que constituye el robo de agua potable especialmente en algunas provincias de la Costa donde el líquido elemento tiene un alto nivel de contaminación y requiere ser potabilizada o sea apta para consumo humano; esa actividad ilícita extiende sus tentáculos burlando el control de los Municipios y saqueo de los medidores de agua que existe hasta la actualidad para posteriormente ser comercializados.
Mientras todo eso sucede explota en el país el paro de organizaciones indígenas y sindicales vinculadas al transporte público con los clásicos sistemas de bloqueo de carreteras para transito motorizado, manifestaciones masivas, paro laboral de algunos sectores y retención de personal de la fuerza pública que ha obligado al Presidente de la República a trasladar sus oficinas al cantón Latacunga, provincia de Cotopaxi, algo similar a la actitud que llevó a efecto el Ex Presidente Lenin Moreno que se trasladó a la ciudad de Guayaquil hasta que se solucione el paro encabezado por organizaciones indígenas y adhesiones sindicales.
Cuando todos creíamos que estábamos en vísperas de disfrutar la oferta Presidencial de “El Nuevo Ecuador Resuelve”, pero eso resulta un sueño que muchos queremos se transforme en realidad y se pueda controlar también el rebrote delincuencial.
