Antonio C. Maldonado V.
Como es costumbre y parece que se ha vuelto irreversible lo resuelto por el Consejo Nacional Electoral —CNE—; según se registra en afirmaciones que aparecen publicadas en los medios de comunicación se los ha puesto en el siguiente orden: Unidad Popular, PID, Partido Socialista, Democracia SÍ, Centro Democrático y Revolución Ciudadana no harán campaña por los siguientes puntos: permitir establecer bases extranjeras y ceder bases militares nacionales, eliminar la asignación de recursos a organizaciones públicas, disminución del número de Asambleístas, y, convocar a instalar una Asamblea Constituyente; Sociedad Patriótica solo hará campaña por el primero y cuarto punto; mientras que los partidos de ADN, CREO y Amigo si harán campaña por todos los puntos antes mencionados; en algunos casos como ustedes pueden apreciar es algo así como un empate de algunos partidos políticos y el partido de Gobierno, aunque el escrutinio total y definitivo divulgado por la autoridad competente, organizaciones autorizadas para hacerlo sobre la Consulta Popular y Referéndum algunas entidades que trabajan para divulgar para conocimiento del conglomerado nacional el número de los electores los resultados que arrojan el total de los entrevistados; algunas veces tienen igual número que los que se exteriorizan por los medios de comunicación emitidos por el CNE y rara vez informan a la ciudadanía unos conceptos elaborados con sabiduría para que la sociedad les dé a su validez como de fácil interpretación: empate técnico entre los candidatos que van a la delantera, pero ahora son preguntas también se las pone en el enrollo para que los resultados finales merezcan el aplauso o el repudio a lo consultado.
De todos modos, quizá después de este pronunciamiento del pueblo se nos permita trabajar en orden y sin temor, frente a los constantes informes de los noticieros del país sobre la violencia y la delincuencia organizada. Vivimos en un entorno donde los millonarios tráficos de drogas, de armas, el lavado de dinero en el exterior y el negocio oculto del contrabando, etc., etc. …, parecen haberse normalizado en la cotidianidad nacional. Es imperativo que la próxima administración, cualquiera que resulte electa, asuma con seriedad la tarea de recuperar la confianza ciudadana y fortalecer las instituciones democráticas.
