Celica, entre paisajes celestiales y el legado de su historia

Cartel turístico que dice 'Celica' en colores vibrantes, con imágenes representativas de la región, situado frente a un edificio arquitectónicamente destacado, en un ambiente al aire libre.
Celica 147 años de historia desde que fue elevado a cantón.

Ubicada en las faldas del majestuoso Pucará, Celica es un cantón lojano cargado de historia, cuyos orígenes se remontan a tiempos precolombinos. Este territorio, que durante siglos fue habitado por diversas comunidades indígenas, destaca su belleza paisajística, herencia cultural y patriótica.

Legado

La historia de Celica comienza con los primeros pobladores indígenas, quienes dejaron una huella indeleble en la región, luego vinieron los zapotillanos, pindaleños, chaquinales, paltaguaycos, Malacatos, entre otros, quienes, con sus costumbres y lenguas, dieron vida a este territorio antes de la llegada de los españoles.

Según información del Gobierno Autónomo Descentralizado de Celica, fue en el siglo XVI cuando el conquistador Sebastián de Benalcázar bautizó a este asentamiento como “Celestial”, en referencia a la hermosura de sus paisajes y cielos, que hoy se reconocen por su característico azul turquesa.

El proceso de consolidación del cantón tuvo un hito importante en 1782, cuando un devastador sismo destruyó la ciudad, obligando a su reconstrucción. Fue Manuel Carrión quien, en 1783, refundó Celica, estableciendo las bases para lo que con el tiempo se convertiría en uno de los cantones más emblemáticos de la provincia de Loja.

La cantonización oficial llegó más tarde, el 12 de diciembre de 1878, bajo el gobierno del general Ignacio de Veintimilla.

El significado del nombre Celica, que se traduce como «Celestial», refleja la riqueza natural de este cantón. Sus paisajes multicolores, combinados con un clima agradable y la calidez de su gente, hacen de Celica un lugar único, que atrae a quienes buscan no solo historia, sino también la magia de un entorno natural, por ello, es conocido como la “Celestial Celica”.

Tragedia

En los alrededores de Celica, está el cerro Huayrapungo, una de las áreas más representativas de la región. Este sitio no solo es importante por su belleza geográfica, sino también por su relevancia histórica: en sus cercanías ocurrió la tragedia aérea que cobró la vida del presidente Jaime Roldós Aguilera, el 24 de mayo de 1981.

El cronista de Loja, Efraín Borrero Espinosa, en un artículo para Diario Crónica señala que el escritor y periodista lojano Adolfo Coronel Illescas resumió de manera acertada la esencia de Celica, describiéndola como “la fortaleza de Loja”, destacando su carácter patriótico y su constante resistencia a las injusticias. En sus tierras nacieron y se forjaron figuras que, a lo largo de la historia, han demostrado un compromiso inquebrantable con la libertad y la justicia.

Hoy, Celica no solo es un símbolo de resistencia histórica, sino también un destino turístico de gran atractivo, que invita a recorrer sus rutas, disfrutar de su gastronomía, y, sobre todo, conocer la historia de un cantón que, a lo largo de los siglos, ha sido testigo de grandes transformaciones.(I).