El teleférico un sueño suspendido en el tiempo y en constante deterioro

Vista del teleférico de Loja, en la cima de las montañas, con nubes de fondo, destacado por su estructura deteriorada en un entorno natural.
Teleférico, más de 20 años de un proyecto que no logró concluirse.

En lo alto de las montañas que rodean la ciudad de Loja, permanece en silencio el teleférico de Loja. Un proyecto que, desde su inicio —en 2004— prometió conectar los extremos de la urbe, ofreciendo a los habitantes y turistas vistas panorámicas inigualables, pero que, por diversas razones, quedó en medio camino, olvidado por el paso del tiempo y en constate deterioro.

Circunstancias

El teleférico, ubicado en la parte alta del barrio Pradera, parroquia San Sebastián, al suroriente de la ciudad de Loja, a pesar de los esfuerzos realizados para reactivar este emblemático proyecto, sigue inoperativo. Aunque han sido efectuados pequeños arreglos en la infraestructura, el desgaste natural y la falta de mantenimiento han permitido que el paso de los años lo lleve a un estado de deterioro progresivo. Hoy, lo único que queda es un silencio abrumador que contrasta con la belleza de su entorno.

El ingeniero ambiental y amante de la naturaleza, Iván Ríos, expresó a Diario Crónica que, hace más de 20 años, fue concebido como un motor de desarrollo turístico, cultural y económico para Loja; actualmente, se encuentra en el olvido, esperando una oportunidad para resurgir.

“La ubicación privilegiada del teleférico, en lo alto de la montaña, ofrece vistas espectaculares de la ciudad y sus alrededores, una panorámica que merece ser aprovechada. La belleza natural del lugar, con su inconfundible paisaje montañoso y la serenidad del Parque Pucará, lo convierten en un destino ideal para el turismo y un elemento clave en la identidad lojana”, afirmó.

Aunque las autoridades locales han realizado esfuerzos por revitalizar la zona, mejorando los senderos y los miradores, el teleférico sigue siendo la pieza faltante para completar la oferta turística de la ciudad. “Incluso hubo reuniones con empresarios y negociaciones con empresas internacionales, como las gestiones con inversionistas suizos en 2014, para retomar el proyecto. Sin embargo, hasta la fecha, el destino del teleférico sigue siendo incierto, pese a que gastaron miles de dólares en la construcción de la infraestructura”, narró.

El sueño de conectar Loja con “el cielo”, de ofrecer a los visitantes un viaje por las nubes sigue pendiente. La esperanza es que, en algún momento, las autoridades den el paso decisivo para recuperar el proyecto, invertir en su finalización y aprovechar todo su potencial. “Si eso ocurre, el teleférico no solo será una obra de infraestructura, sino un símbolo de la resiliencia, de la cultura y de la identidad de Loja, y un imán para los turistas nacionales e internacionales”, concluyó el profesional.

Para el morador del barrio La Pradera, José Jiménez, acotó en Crónica que el tiempo sigue pasando, y mientras el teleférico permanece allí, callado, esperando ser redescubierto, la ciudad sigue anhelando la oportunidad de poner en valor un espacio que, sin lugar a dudas, tiene mucho que ofrecer.

“Lastimosamente, para recuperar este espacio es necesario muchos recursos, pero falta la autogestión de los alcaldes de turno para al menos darle vida al teleférico y sea un espacio de sana recreación y no de personas de dudosa procedencia, porque pasadas las 17h00 es imposible caminar por el sitio, si lo hacen corren el riesgo de ser asaltados”, advirtió.

Trabajos

Por otro lado, el Municipio de Loja ha tratado de darle mantenimiento, en el año 2023 realizó la restauración de las imágenes luminosas de la guitarra y la Virgen de 6 metros de altura —piezas de la infraestructura del teleférico— con una inversión superior a los USD 3 mil.  

También hay constantes patrullajes realizados por los agentes de control municipal, ya que en su mayoría es visitado por estudiantes. Además, los caminos de acceso están adecuados.(I).

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En 2004 empezó la construcción de la obra; han pasado 20 años y no logra concluirse.

El Municipio de Loja invirtió alrededor de USD 271 mil.

El costo de la entrada al lugar estaba planificado en USD 2.

En varias ocasiones, en este espacio fueron localizados jóvenes, incluido estudiantes en actos indecentes y bebidas alcohólicas.

En septiembre de 2023, se registró un incendio que afectó unos 150 metros de bosque.