Benjamín Pinza Suárez
Con el pregón y la posta de la Lojanidad que elevan el espíritu cívico, patriótico y de amor a esta tierra, arrancó la celebración de las festividades por la independencia de Loja. Que el abandono de los poderes centrales no amilane el espíritu férreo del lojano que por herencia sabe erguirse pujante y progresista venciendo el ostracismo y el olvido, porque la Lojanidad es ese sentimiento profundo de entrega, de querencia, de amor y orgullo que siente el lojano por su Patria chica y, a la vez, es esa postura altiva, fervorosa y noble por la defensa de su dignidad que reclama atención a sus irrenunciables derechos que por ley y por sus grandes proezas históricas, le corresponde.
El pueblo lojano celebra con alborozo este nuevo aniversario de emancipación política junto con la decisión inquebrantable de apoyar decididamente el Festival Internacional de Artes Vivas para que continúe siendo cada vez más la esplendorosa ventana de luz, de colorido, armonía y gloria abierta ante el Ecuador, Latinoamérica y el mundo, a pesar de no contar con un presupuesto digno que esté a la altura de este magno evento.
Este aniversario de la gesta libertaria encuentra a los lojanos atravesando una preocupante situación ante una serie de problemas y adversidades derivadas de una angustiosa situación socio-económica y de inseguridad que está afectando a todo el país, afrontando la carencia de obras urgentes que requiere la ciudad, el cantón y la provincia. Con una red vial destrozada que corre el gravísimo riesgo de quedarnos nuevamente aislados ante la proximidad del invierno.
Loja siempre ha enarbolado el trabajo fecundo, el esfuerzo, su cultura, el arte, su intelectualidad como símbolos de honor y respetabilidad a través de los tiempos. El lojano a lo largo de su trayectoria ha entregado al país el aporte más generoso de sus hombres y mujeres que han brillado en el ámbito nacional e internacional con su brillante talento en la política, cultura, arte, música, literatura, oratoria, investigación, ciencias y más expresiones del quehacer humano.
No obstante, el aporte que ha dado el poder central a nuestra provincia deja resultados nada halagadores. De ahí que las autoridades seccionales interpretando el sentir de aquellos lojanos que deseamos ver una ciudad y provincia próspera y en desarrollo, deben llamar la atención al gobierno nacional para que se preocupe de atender y solucionar con prontitud problemas cruciales como el grave deterioro de las vías carrozables; que cumpla responsablemente con el deber constitucional de entregar a tiempo los recursos que les pertenecen a los gobiernos municipales, a las prefecturas y gobiernos parroquiales; que se ponga interés al sector turístico, a las obras de regadío, que se preocupe de las condiciones de vida de la población rural que padece altos índices de enfermedad e insalubridad y pobreza, mediante microempresas agrícolas y procesos de desarrollo autosostenido, así como la implementación de proyectos juveniles que los incorpore a los jóvenes a las actividades productivas y de servicios, y que, fundamentalmente, se impulse una efectiva descentralización administrativa que permita enrumbar con empeño el adelanto y progreso de esta tierra.
Tanto el expresidente Lasso como el actual presidente Noboa han recibido el mayor respaldo popular de Loja, lo cual debe haber, por gratitud, una respuesta justa, equitativa y urgente a las sentidas demandas del pueblo lojano, y por eso, seguramente se colocó al final de la calle Mercadillo una propaganda con letras grandes que dice: “CON NOBOA LOJA GANA”. La pregunta del millón, es, hasta hoy ¿qué ha ganado Loja? Lo cierto es que este nuevo aniversario de emancipación política encuentra a Loja con una deuda de casi nueve años de carencia de obra pública, lo que refleja que continúa el imperdonable abandono del cruel centralismo. Por ello hay que decirlo con firmeza: Con coraje alcemos nuestra voz lojanos/ elevando el pecho y la frente erguida/ esta tierra es grande, egregia, es altiva/ de nobleza y gloria, de luz siempreviva.
