Numa P. Maldonado
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En Río de Janeiro, en 1992, la ONU creó la Cumbre de la Tierra o Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y en 1995, en Berlín, inauguró la primera COP, de proyección anual. Y desde entonces, cada año, distribuidas en todos los continentes, se han celebrado 30 COP más para negociar acuerdos y medidas contra el cambio climático. En estos importantes eventos ecuménicos, que reúnen a delegaciones estatales, científicos, organizaciones y sociedad civil, participan representantes de 195 países, entre otros Ecuador, y de entre ellos destacan tres: 1) el Protocolo de Kioto en 1997 (COP3), primer acuerdo con objetivos legalmente vinculantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en países desarrollados (los más contaminantes); 2) el COP13, en Bali, 2007, el acuerdo integra tanto a países desarrollados como en desarrollo, y 3) el Acuerdo de París en 2015 (COP21), un pacto voluntario que compromete a los países a regular sus propias emisiones para limitar el calentamiento global por debajo de los 2 ºC, con esfuerzos para limitarlo a 1,5 ºC.
Otros logros importantes son la creación del Fondo para Pérdidas y Daños (COP27, 2022), el reconocimiento de los combustibles fósiles como la raíz de la crisis climática (COP28, 2023), y los avances en la financiación climática y mercados de carbono (COP29, 2024).
Fracasos de las COP: destacan: 1) la incapacidad de lograr metas climáticas ambiciosas, como la eliminación gradual de los combustibles fósiles, y la falta de financiamiento suficiente para los países de bajos y medianos ingresos (hasta la fecha sólo se ha recaudado 800 millones de dólares, una cifra muy baja para las necesidades reales); 2) la debilidad en la ejecución de los acuerdos; 3) la persistencia del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero que produce cada año que pasa otro récord térmico; 4) la influencia de intereses nacionales en las negociaciones y de las guerras que agravan la crisis socio-climática.
¿Qué es la COP30? Es, precisamente, la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas (conferencias de las partes o países), que se desarrolla en Belém do Pará, Brasil, del 10 al 21 de noviembre de 2025, cuyo objetivo principal es implementar compromisos climáticos concretos, especialmente en la protección de la Amazonía y la financiación.
La vicepresidenta María José Pinto, en representación del Gobierno del Ecuador, participó en la Cumbre de Líderes de la COP30. Ecuador, como país participante, en el marco de la “Contribución Determinada a nivel Nacional” (CDN), se comprometió a reducir la emisión de gases de efecto invernadero en 7% para 2035 y en un adicional de 8% si cuenta con apoyo de cooperación internacional. Además, indicó que Ecuador proyecta establecer medidas para conservar el patrimonio natural, garantizar la disponibilidad del recurso hídrico, reforzar la respuesta sanitaria para prevenir la presencia de enfermedades, diseñar e implementar infraestructura ante inundaciones y deslizamientos, y fortalecer la resiliencia alimentaria, garantizando que la producción de alimentos no se vea afectada por el cambio climático.
La COP30 representa una oportunidad única para fortalecer la acción climática global, si logra acelerar la transición a energías renovables, proteger la gravemente amenazada Amazonía, cumplir los compromisos del Acuerdo de París y promover la justicia climática a través de financiación, políticas ambiciosas y apoyo a las comunidades más vulnerables.
