
La jornada del referendo y consulta popular de este domingo 16 de noviembre no solo movilizó a cientos de votantes, sino que también reactivó la presencia de comerciantes que aprovecharon la afluencia para ofrecer diversos servicios en los alrededores de los recintos electorales.
Uno de los servicios más solicitados fue la plastificación de certificados de votación. En las afueras del Conservatorio Salvador Bustamante Celi, Rocío Armijos instaló su mesa desde temprano y aseguró que, incluso antes de las 08h00, varios ciudadanos ya buscaban proteger su documento. Los precios oscilaron entre USD 0,25 y USD 0,50, según el tipo de material.
La misma dinámica se observó en los exteriores del Calasanz y de la Unidad Educativa Filomena Mora de Carrión, donde además habían vendedores de alimentos aprovechando el flujo constante de personas. Aunque el control municipal evitó que los comerciantes ingresaran a los recintos, fuera de ellos la actividad se desarrolló con normalidad.
En medio del movimiento, Diego Panchi, también dedicado a plastificar certificados, comentó que empezó a trabajar desde las 07h00, pues los primeros votantes —pese al frío matutino— ya solicitaban el servicio.
El transporte fue otro sector beneficiado. El taxista Ramiro Quezada indicó que durante las primeras horas la demanda fue continua. “Llevaba gente a que conformen las juntas receptoras desde las 05h30, también a votar y al regresar ya había otra persona esperando. No hubo descanso”, relató.
A la par, la venta de alimentos tuvo alta acogida: helados, frutas, snacks y platos económicos desde USD 0,50 se ofrecían en los accesos principales, convirtiéndose en una opción para quienes aguardaban a familiares o salían del recinto.
Entre votantes, lluvia ligera en horas de la tarde y el comercio dinámico típico de estos días, la jornada electoral transcurrió en un ambiente activo, marcado por el flujo constante de personas y por las oportunidades que se generaron para los pequeños emprendedores durante el proceso democrático.
