Los ‘rompenucas’ de don Koki: una tradición lojana que perdura desde 1966

Imagen de un hombre mayor sosteniendo un vaso de bebida rosa en una tienda, con un edificio de ladrillo y un taxi amarillo en la calle.
Don Koki y sus famosos ‘rompenucas’: la huequita que marcó la infancia de generaciones.

La ciudad de Loja guarda entre sus rincones varias ‘huequitas’ que, pese al paso del tiempo, continúan vivas en la memoria y el cariño de sus habitantes. Una de las más tradicionales son los famosos ‘rompenucas’ de don Koki, un refresco helado que se ha convertido en parte de la identidad local.

Bebida

Detrás de esta historia está Carlos Jorge Jaramillo, más conocido como don Koki, quien nació en Cariamanga. A los 25 años contrajo matrimonio y, junto a su esposa, decidió emprender su propio negocio: una tienda ubicada en la esquina de las calles Olmedo y Mercadillo, a la que bautizaron como Micro Barcelona. Desde el principio tuvo buena acogida; eran los propios clientes quienes, entre conversación y compras, les sugerían preparar frescos para acompañar las tardes.

Aunque la idea les generaba miedo por ser algo nuevo para ellos, se animaron a probar. Así nació su primer refresco, uno sencillo de piña, que con el tiempo se volvió el inicio de una tradición.

Aquella preparación helada empezó a ganar fama rápidamente y, sin esperarlo, los clientes fueron quienes le dieron el nombre que hasta hoy perdura: “los rompenucas”. ¿El motivo? Tras dar un sorbo, más de uno exclamaba entre risas: “¡Ay, me rompí la nuca!” por lo frío que estaba.

Desde 1966, estos refrescos se han mantenido intactos en su esencia: bien heladitos, sabrosos y perfectos para combatir el calor.

Con el tiempo, don Koki amplió su variedad y hoy ofrece sabores tan pintorescos como sus nombres: “piña para la niña”, “coco para recuperar”, “crema para los cremosos”, además de maracuyá y tamarindo.

Pero la historia de este negocio tiene otro ingrediente que lo hace único: la pasión de don Koki por el Barcelona Sporting Club. Hincha desde 1970, la tienda se impregnó del amarillo y negro, convirtiéndose también en un pequeño punto de encuentro para los seguidores del equipo. En los días de partido, el local se llenaba de aficionados que llegaban para ver el encuentro, compartir un refresco y, en tiempos de campeonato, organizar los desfiles que recorrían las calles de Loja.

Hoy, los ‘rompenucas’ no solo siguen siendo uno de los refrescos más tradicionales de Loja, sino también el reflejo del enorme cariño que la gente siente por don Koki. Su carisma y constancia lo han convertido en un personaje muy apreciado por varias generaciones, y más de un lojano guarda algún recuerdo de infancia ligado a estas bebidas heladas que han acompañado tardes soleadas, paseos en familia y momentos sencillos pero memorables.