POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO
El silencio ha estado presente en varios momentos de la vida nacional, ha habido muchos tipos de silencios, como los silencios prudentes por evitar conflictos, o los silencios cómplices que esconden algo ilegal, de estos últimos, abundan en la historia reciente de nuestro país. También existen silencios de las autoridades para no exigir a los poderes centrales lo que por derecho le corresponde a cada provincia, los gobiernos como el actual, hacen mutis frente a las necesidades del pueblo, algunos gobiernos autónomos descentralizados se callan los requerimientos de sus ciudadanos, lo hacen unas veces por afinidad con el régimen de turno, y otras veces por pura negligencia.
Loja desde hace muchos años atrás, viene soportando un retroceso muy preocupante a nivel de ciudad y provincia no se nota nada de obra pública, y la obra existente no recibe el debido mantenimiento lo que ocasiona su deterioro, sin que nadie haga o diga nada, como decía el silencio es la única respuesta que recibimos. La inseguridad azota a muchas ciudades del Ecuador, pero no hay respuestas certeras y contundentes, es evidente que los planes que ha articulado el gobierno, no dan los resultados esperados, pero nadie hace cambios al respecto, los asesinatos, los secuestros, las balaceras, las extorciones, se incrementan cada día, mientras los personeros gubernamentales tratan de convencernos de que todo va bien, cuando todos sabemos que para nada es así.
Callan por conveniencia, o por temor, pero el silencio sigue estando presente en la cotidianidad de los ecuatorianos, frente a todo lo que sucede y que a larga nos afecta a todos, no dicen nada de la injusticia, de la corrupción, la han normalizado, se silencian algunos medios de comunicación porque hay dinero de por medio, pocos reaccionan y dicen verdades a los cuatro vientos y afrontan las consecuencias de aquello.
El presidente de la república se niega a contarle a su pueblo los motivos que lo llevaron a los Estados Unidos pocas horas después de recibir los resultados de la consulta que le fueron negativos en las cuatro preguntas planteadas, este silencio solo genera especulación e incertidumbre entre la población ¿Qué se esconde? ¿Por qué se calla? Solo el tiempo traerá las respuestas, entre tanto seguimos divagando entre silencios, dudas, y cosas turbias ocultas, que solo salen a la luz, cuando alguien no está contento con la repartición de la torta, o cuando alguien esté con el agua hasta el cuello y no quiera ahogarse solo, ahora solo nos rodea el silencio cómplice y encubridor de las cosas infortunadas que se maquinan a oscuras y entre bastidores
