Las crisis sociales, económicas, políticas y culturales que vivimos la mayoría de países del mundo nos obligan a buscar alternativas, las cuales van apareciendo en los diferentes procesos realizados por los movimientos y organizaciones sociales.
Ha llegado el tiempo de transformarnos cada persona, de transformar a la sociedad. Las experiencias de las diferentes sociedades nos van señalando el camino.
Es la hora de que todos nos activemos para llegar con nuestro mensaje a los convencidos, a los no convencidos, a los opuestos y a los indiferentes.
Es la hora de la Educación política, la participación, el compromiso efectivo con la lucha, la adecuación de la teoría y la práctica.
Eternicemos el bello sueño de que un mundo mejor es posible.
Leonardo Boff nos aporta algunas reflexiones sobre el tema:
“Vivimos en la era de las Grandes Trasformaciones. Entre tantas, destaco apenas dos: la primera en el campo de la economía y la segunda en el campo de la conciencia.
La primera en la economía: empezó a partir de 1834 cuando se consolidó la revolución industrial en Inglaterra. Consiste en el paso de una economía de mercado a una sociedad de mercado. El mercado ha existido siempre en la historia de la humanidad, pero nunca una sociedad solo de mercado. Esto quiere decir que la economía es lo que cuenta, todo lo demás debe servirla.
La segunda Gran Transformación se está dando en el campo de la conciencia. A medida que crecen los daños a la naturaleza que afectan a la calidad de vida, crece simultáneamente la conciencia de que tales daños se deben en un 90% a la actividad irresponsable e irracional de los seres humanos, más específicamente a la de aquellas élites de poder económico político, cultural y mediático que se constituyen en grandes corporaciones multilaterales y que han asumido los rumbos del mundo.
En nombre de esta conciencia y de esta urgencia, surgió el principio responsabilidad (Hans Jonas), el principio cuidado (Boff y otros), el principio sostenibilidad (Informe Brundland), el principio cooperación (Heisenberg/Wilson/Swimme), el principio prevención/precaución (Carta de Río de Janeiro de 1992 de la ONU), el principio compasión (Schoppenhauer/Dalai Lama) y el principio Tierra (Lovelock y Evo Morales), entendida ésta como un superorganismo vivo, siempre apto para producir vida.
Por todas partes del mundo han surgido movimientos, instituciones, organismos, las ONG, centros de investigación que se proponen cuidar la Tierra, especialmente los seres vivos.
Si la conciencia del cuidado y de nuestra responsabilidad colectiva por la Tierra y por nuestra civilización triunfa, seguramente tendremos futuro todavía.”
Además: Los movimientos y los levantamientos son otro camino de acción colectiva de grupos sociales, como el movimiento indígena ecuatoriano, que utiliza «levantamientos» (protestas masivas, paros) para exigir cambios políticos y sociales, transformándose de un actor social marginado a una fuerza política con demandas de un estado plurinacional.
