
El proyecto de urbanismo táctico impulsa la peatonalización progresiva del centro de Loja, pero genera observaciones técnicas y reclamos de moradores sobre movilidad, participación y seguridad, quienes señalan que no hay estudios de las posibles afectaciones.
Situación
Durante 90 días de consultoría, entre noviembre y febrero, el Municipio de Loja implementó el Laboratorio Urbano Calles Vivas en la calle 24 de Mayo, como parte del proyecto de Urbanismo Táctico orientado a priorizar al peatón y promover una movilidad sostenible.
Según el Ayuntamiento local, la iniciativa fue socializada con vecinos, comerciantes y usuarios del sector, quienes aportaron con observaciones consideradas claves para el desarrollo del plan, cuyo objetivo central es recuperar el espacio público, incentivar el retorno de las personas a las calles y consolidar una ciudad más amigable para el disfrute familiar.
“La calle 24 de Mayo, comprendida entre las vías Rocafuerte y Azuay, fue identificada como un eje con alto potencial turístico. La propuesta apunta a su transformación en un boulevard urbano, sustentado —según los técnicos— en criterios de movilidad y planificación”, señaló a Diario Crónica, David Morocho Loján, director de Turismo del Municipio de Loja.
En cambio, Cristina Ortega, jefa de Planificación de la Municipalidad, explicó a Crónica que el proyecto se ejecutará en tres etapas: una primera fase ya aplicada durante el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAVL); una segunda que ampliará los espacios de los locales mediante mobiliario urbano; y una etapa final, prevista a largo plazo, que contempla dejar un solo carril para la circulación vehicular.
Cifras
Desde la Dirección de Movilidad, Luis Alfonso Peña indicó a Diario Crónica que más del 50% de los ciudadanos de Loja tiene como destino el centro de la ciudad y que apenas el 2,9 % utiliza las veredas, muchas veces sin condiciones adecuadas de seguridad. “Bajo ese diagnóstico, y amparados en la ley, se han ejecutado cierres temporales de vías como la Rocafuerte, al considerar que no afecta directamente a las residencias”.
Además, se garantizará el acceso a las viviendas, habrá restricción del estacionamiento e instalarán reductores de velocidad para evitar excesos en la circulación vehicular. La intención, añadió, es que los turistas puedan experimentar durante todo el año una muestra de lo vivido en el FIAVL.

Cuestionamientos
No obstante, el proyecto también ha generado cuestionamientos. María de las Nieves Vidal, moradora del sector, señaló a Crónica que existen errores importantes en el proceso, como la falta de consultas directas a quienes habitan en la zona, donde predomina una población adulta mayor. Aclaró que solo el 40% de los inmuebles corresponde a cafeterías y restaurantes, mientras que el resto son viviendas, locales de salud y deporte.

Advirtió, además, sobre el aumento del tráfico desviado hacia calles como Emiliano Ortega y Macará, lo que podría incrementar la contaminación acústica y de CO₂, tal como ocurrió durante el festival. “No estoy en contra del proyecto, es necesario y urgente, pero primero deben resolverse los problemas de movilidad para evitar impactos mayores”, añadió.
El concejal Pablo Carrión coincidió en que, hasta el momento, la intervención no ha modificado de fondo la realidad de la 24 de Mayo, más allá de la colocación de cajones y maceteros, todo sigue igual. “Habrá beneficiados con el cierre, es verdad, pero son muy pocos a diferencia de miles de afectados”.
Desde el ámbito técnico, el arquitecto Diego Castro recordó que los procesos de peatonalización requieren estudios previos de tráfico, modelamientos y análisis de flujos, como ocurrió en la regeneración de la calle 10 de Agosto, al final solo permitió cerrar los dos tramos 18 de Noviembre hasta la Bolívar”. En la misma línea, el arquitecto Joe Arévalo advirtió que se está pensando en un proyecto de ocupación temporal para turistas, sin medir adecuadamente cómo afectará a la dinámica urbana a largo plazo.
Ambos profesionales coincidieron en la necesidad de evaluar el proyecto antes, durante y después de su ejecución.
Locales
Emprendedores del sector también manifestaron su postura. Uno de ellos, Rosa María Samaniego, con más de 18 años de actividad en la 24 de Mayo, señaló a Crónica que el proyecto debe ejecutarse de manera integral y no por fases aisladas, ya que una intervención incompleta pone en riesgo la seguridad y la sostenibilidad de los negocios. Por ejemplo, sí alguien está consumiendo y pasa un vehículo a alta velocidad podría generar una tragedia.
También persisten problemas como la falta de iluminación nocturna, debido a árboles que cubren las luminarias, lo que incrementa la sensación de inseguridad.
Todos coinciden en un punto, hay un amplio trabajo por hacer antes de consolidar el proyecto y ejecutarlo con una inversión completa y planificada.(I).
Croninúmero
En la calle 24 de Mayo apenas el 40% de los inmuebles corresponde a cafeterías y restaurantes.
Según la dirección de Movilidad, el 50% de la población tiene como destino el centro de Loja.
