
La ciudad de Loja atraviesa un proceso de transformación urbana orientado a priorizar a las personas sobre los vehículos, así lo dio a conocer Luis Alfonso Peña, director de Movilidad, Tránsito y Transporte del Municipio, al detallar las acciones que se ejecutan en materia de urbanismo táctico, semaforización y planificación de parqueaderos.
Urbanismo táctico
En diálogo con Diario Crónica, el funcionario expresó que el urbanismo táctico se consolida como una iniciativa impulsada por la Dirección de Planificación, con respaldo técnico de Movilidad, cuyo objetivo es recuperar espacios públicos para el uso ciudadano.

“Esta estrategia está ampara en el artículo 214 de la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre, que faculta a las entidades competentes realizar cierres temporales con fines de movilidad y laboratorios urbanos. Bajo este enfoque, tramos antes destinados al tránsito vehicular se habilitan para el peatón, como ocurrió en la calle Rocafuerte, entre Olmedo y Bernardo Valdivieso”, dijo.
Según el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, más del 50% de los desplazamientos diarios tienen como destino el centro de la ciudad. En este contexto, el cierre de la calle Rocafuerte no es definitivo, pues actualmente se desarrolla un estudio técnico para evaluar su impacto. “La finalidad es ofrecer espacios para el ocio, la cultura y el descanso. Por ejemplo, desde el Festival Internacional de Artes Vivas hasta la fecha, hemos evidenciado un incremento progresivo de peatones, reflejo de la apropiación ciudadana del lugar”, afirmó.
La propuesta también es analizada para su implementación en sectores como el entorno del estadio Reina del Cisne, entre la calle Emiliano Ortega y Lourdes, zona que no generan mayores conflictos viales. No obstante, han detectado alertas relacionadas con el uso inadecuado del espacio, ya que en determinados horarios se destina a actividades deportivas y, durante la noche, es convertido en un punto de estacionamiento vinculado al consumo de alcohol.
En ese ámbito, estiman que, para el mes de marzo del presente año, ya tendría los resultados por del cierre de la calle Rocafuerte y darán a conocer sí hubo o no la aceptación ciudadana.
Semaforización
En cuanto a la semaforización, el director de Movilidad explicó que Loja cuenta con un parque automotor cercano a los 70.000 vehículos en el área urbana, de los cuales aproximadamente el 50% tiene como destino final el centro. “Esta presión supera la capacidad a los más de 4.000 plazas de estacionamiento”, añadió.
Además, en avenidas principales como Universitaria y Manuel Agustín Aguirre, la sincronización de los dispositivos en verde permite fluidez; sin embargo, en calles colectoras con alta actividad comercial, como la 18 de Noviembre, implementaron una sincronía en cascada, con intervalos de 11 segundos, para mejorar el flujo, aunque ello genere molestias puntuales.
Peña advirtió que el congestionamiento es intenso en horas pico, cuando los conductores se estacionan en lugares prohibidos para recoger a familiares, afectando la circulación. “Esta situación evidencia que el centro de Loja no admite más vehículos y que es indispensable optar por alternativas como el transporte público, el cual está entre los mejores del país. A ello, suman que el Plan de Movilidad proyecta que hasta el año 2040 un cambio total de la flota hacia buses eléctricos, más amigables con el ambiente y la comunidad”, puntualizó.
Respecto a la infraestructura señaló la necesidad de intervenir las paradas del Sistema Integrado de Transporte Urbano (SITU), debido a que su diseño elevado no se ajusta a la realidad de la ciudad. La apuesta es que sean buses de cama baja que garanticen accesibilidad e inclusión.
Parqueaderos
Por otro lado, en materia de parqueaderos, el Municipio no restringe su construcción, pero advierte que estos espacios actúan como atractores de vehículos. Por ello, deben ser priorizados su ubicación en zonas periféricas y no en áreas de alto tráfico. También anunció que todo nuevo proyecto comercial deberá ser evaluado por la Dirección de Movilidad para determinar su impacto vial.
“Construir parqueaderos subterráneos es un tema de análisis, debido a que la urbe tiene un alto nivel freático y la presencia de agua dificultaría su construcción, esto refuerza la necesidad de una planificación responsable y sostenible”, subrayó.(I).
Loja supera los 70.000 vehículos, es decir, un vehículo por cada familia.
Alrededor de 4.000 estacionamientos existen en la ciudad.
