Alfredo Suquilanda
Macará ha sido olvidado por lo poderes centrales hasta nuestros días, por eso escribo estas líneas para ver si es posible se acuerden de Macará, y con este motivo llegar hasta el señor Presidente de la República ingeniero Daniel Noboa Azin, a fin de que revise y rectifique el incomprensible cierre de la frontera lojana con el hermano pueblo peruano, por, lo que me permito recordar las siguientes disposiciones jurídicas, que lastimosamente son letra muerta: la Constitución de la República del Ecuador en su artículo 249, dispone que los cantones cuyos territorios se encuentren total o parcialmente dentro de una franja fronteriza de cuarenta kilómetros, recibirán atención preferencial para afianzar una cultura de paz y el desarrollo socioeconómico, mediante políticas integrales que precautelen la soberanía, biodiversidad natural e interculturalidad. La ley regulará y garantizará la aplicación de estos derechos. El cantón no es solo territorio, también es población.
La Ley Orgánica de Desarrollo Fronterizo, publicada el 17 de mayo del 2018, en el Registro Oficial No. 243, en su artículo 8) ordena. Para la aplicación de la presente ley, se observarán de manera obligatoria, las normas de los acuerdos de Paz y otros tratados fronterizos, que hayan sido suscritos por el estado ecuatoriano con los países vecinos y que impliquen un tratamiento preferencial a las zonas de frontera. Conforme a los tratados y convenios internacionales, se permite el intercambio de productos destinados al uso o consumo doméstico entre las poblaciones fronterizas, libre de formalidades y del pago de tributos al comercio exterior, dentro de los límites definidos por la autoridad aduanera
Como consecuencia del cierre de la frontera en Macará, en los últimos días, se han suscitado una serie de incidentes que han sido difundidos por los medios de comunicación social de la provincia y del país. Entre estos, la captura de 12 macareños que se encontraban trabajando sacando material aurífero para poder susbsistir y llevar el pan a sus hogares, ellos han sido traladados a Loja para iniciar una causa penal.
Esto es consecuencia del desaprensivo cierre de frontera por qué en lugar de capturarlos, aplicando la Constitución, articulo 249, y la Ley Orgánica de Desarrollo Fronterizo, no se los reunió para capacitarlos, legalizarlos, financiarlos con bonos de frontera y dejarlos trabajar libremente.
Por esta razón solicito a las autoridades apliquen la Ley que más conviene a los seres humanos y permitan que trabajen o busquen alternativas para solucionar la pobreza de la frontera de la patria, que sufre por falta de fuentes de trabajo.
Lo importante es que el Ministerio del Ambiente y Energía y ARCERNNR capacite, financie y realice concesiones en lugares apropiados a mineros artesanales o pequeños mineros macareños, toda vez que la pobreza en el cantón es realmente lacerante.
Macará, también es Ecuador

