
El sector eléctrico alerta sobre la persistencia del riesgo energético nacional (apagones) y cuestiona la ausencia de planificación a largo plazo frente al aumento sostenido de la demanda. Han pasado décadas y no hay soluciones visibles.
Circunstancias
Germán Arías, vicepresidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos de Loja (CIEEL), en diálogo con Diario Crónica expresó que el riesgo respecto a racionamientos de energía eléctrica continuará durante los próximos años y, si Ecuador no adopta soluciones drásticas, siempre se hablará de esta problemática.

“En 2026, aparentemente, aquello no ocurriría, es decir, no habrá apagones, porque hasta la semana anterior el caudal de la cuenca del Paute alcanzaba 55 metros por segundo, durante esta semana registra incremento”, indicó.
Afortunadamente, el país posee capacidad para administrar energía, principalmente en horas pico, aunque cada año disminuye debido al aumento constante de la demanda. Ecuador necesita proyectarse al futuro, ejecutar obras adicionales para evitar inconvenientes.
Mantenimiento
“Resulta fundamental contar con agua suficiente para abastecer de energía; cuando embalses reciben sedimentos transportados por los ríos, la capacidad de almacenamiento hídrico reduce, por lo cual los mantenimientos técnicos resultan indispensables para evitar esta problemática”, afirmó.
Recordó que los cortes eléctricos provienen de décadas anteriores, por ejemplo, durante el gobierno de Sixto Durán Ballén apareció la denominada hora sextina frente a apagones, casi tres décadas después continúa vigente la misma situación. El país carece de capacidad para resolver problemas estructurales; varios gobiernos han pasado, algunos ofrecieron respuestas parciales, aunque aplicaron medidas temporales consideradas “parches”.
Además, existe un problema complicado, la gente encargada de analizar esta área debería saber con exactitud y claridad lo que va a pasar en los próximos 30 años e indicar las obras que deben hacerse para mitigar el problema, situación que lamentablemente no ocurre. “Funcionarios evitan soluciones reales; durante una crisis energética plantean, entre varios temas, la contratación de barcazas u otras acciones, sin considerar pérdidas económicas millonarias, cuando en una inversión oportuna permitiría respuestas duraderas y un costo menor”, añadió.
Alternativas
El vicepresidente del CIEEL añadió que los fenómenos de estiaje podrían comprometer la estabilidad del sistema eléctrico; por ello resulta necesario incorporar nuevas fuentes: eólica, térmica, fotovoltaica, incluso nuclear.
En ese ámbito, Ecuador impulsó algunos procesos sin resultados positivos; uno correspondió a contratación de energía térmica, actualmente envuelta en conflictos legales. En conclusión, falta definición clara y voluntad política para resolver problemas estructurales del sistema energético nacional.(I).
