
La crianza de abejas nativas sin aguijón consolida una alternativa económica sostenible en Puyango, con crecimiento constante de colmenas, fortalecimiento asociativo y proyección turística. Actualmente, estiman que bordean las 3.000 colmenas en las tres parroquias Ciano, El Arenal y Vicentino.
Labor
En la provincia de Loja, habitantes de los 16 cantones desarrollan la actividad apícola como fuente productiva y ambiental. Asociaciones y productores independientes trabajan en la crianza y cuidado de abejas con el fin de obtener miel, jalea real, propóleo, cera y polen, productos valorados por sus propiedades nutritivas y medicinales.
En ese contexto, las parroquias Ciano, El Arenal y Vicentino se unieron e impulsaron la creación de la Mancomunidad Las Meliponas en 2015. La iniciativa nació con el propósito de establecer un modelo de gestión orientado al fortalecimiento del manejo de abejas nativas sin aguijón, práctica conocida como meliponicultura, además de promover el mejoramiento integral de la cadena de valor de la miel.
Darwin Vitelio Ríos Córdova, presidente del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) Parroquial de El Arenal e integrante de la Mancomunidad, en diálogo con Diario Crónica destacó que el proceso enfrentó etapas complejas. Tras más de 11 años de trayectoria, la organización logró mayor reconocimiento gracias al interés renovado de los apicultores, quienes actualmente reciben acompañamiento técnico y capacitación constante.
“Estimo que hay alrededor de 3.000 colmenas dentro de la Mancomunidad, sin contabilizar a personas independientes, cuyo número podría duplicar hasta triplicar. Además, existe un crecimiento anual cercano al 30%, impulsado por nuevos emprendedores y por la ampliación de enjambres dentro de proyectos ya establecidos”, dijo.
Amenazas
El presidente del GAD Parroquial acotó que, pese a todos los cuidados, entre los principales riesgos para la actividad mencionó el uso de insecticidas, fumigación, quema y la tala de bosques.
“Estas prácticas provocaron afectaciones directas a las abejas y las ahuyentaban, motivo por el cual actualmente rige una prohibición que busca proteger a los polinizadores y garantizar la sostenibilidad del entorno natural, hogar de miles de insectos”, añadió.
Además, el avance de la meliponicultura también genera impacto positivo en el turismo local. “Visitantes de distintos sectores acuden a conocer los procesos productivos, especialmente en la parroquia El Arenal, donde funciona un meliponario. También como parte de esta proyección, cada año durante el último mes organizan el Festival de las Meliponas, espacio destinado a resaltar la importancia ecológica de las abejas y a difundir los derivados obtenidos de la colmena”, puntualizó.(I).
Una colmena puede albergar a más de 10.000 abejas.
El Festival de las Meliponas rota entre las parroquias Ciano, Vicentino y El Arenal, este año le toca efectuar la actividad a este último sector.
