
El sistema que conduce las aguas residuales de la ciudad enfrenta un desgaste avanzado, posibles filtraciones puntuales y limitaciones técnicas que incrementan el riesgo ante la temporada invernal, mientras autoridades municipales plantean un proyecto integral que incluye a los barrios occidentales.
Situación
El estado de los colectores marginales de Loja genera preocupación en la ciudadanía, incluido a los mismos trabajadores municipales, quienes advierten un deterioro grave luego de más de 2 décadas de funcionamiento continuo.
Ellos expresaron a Diario Crónica que la antigüedad del sistema, sumada al uso permanente, provoca fallas visibles en varios tramos, principalmente filtraciones que comprometen la seguridad de la infraestructura sanitaria urbana.
Durante sus labores de reparación cuando se presentan las fallas, han identificado tuberías desgastadas que ya cumplieron su vida útil, incluso filtraciones. Esta condición incrementa la vulnerabilidad frente a la época lluviosa, período durante el cual la problemática podría intensificarse debido al aumento de caudales y a la presión constante sobre la red.
Funcionamiento adecuado
Por su parte, el concejal Yuri Yaguana Jaramillo, presidente de la Comisión de Planificación y Presupuesto del Cabildo, explicó a Crónica que los colectores recorren los márgenes de los dos ríos y transportan las aguas servidas provenientes de la parte alta de la ciudad hasta la planta de tratamiento ubicada en el barrio San Francisco, al norte de la ciudad de Loja.
“En la actualidad la red funciona de forma adecuada en términos generales; sin embargo, ciertos sectores presentan tuberías con diámetro insuficiente, situación que provoca el levantamiento de tapas de alcantarillado al no soportar el volumen de agua transportado durante las fuertes precipitaciones”, afirmó.
Los colectores responden a diseños basados en caudales específicos. El crecimiento urbano obliga a una ampliación del sistema, con conductos de mayor diámetro capaces de movilizar eficientemente las descargas actuales. A este escenario también influye el cambio climático, factor que incrementa la intensidad de las lluvias, como ocurrió durante el reciente fin de semana, cuando las tuberías evidenciaron limitaciones estructurales.
Añadió que la red unifica sus ramales a la altura del Parque Recreacional de Jipiro y continúa por el sector oriental hasta la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), punto final del recorrido de los colectores marginales de Loja.
Proyectos
Frente a esta realidad, el Municipio de Loja planteó el año anterior el proyecto denominado “Colectores Sanitarios, Pluviales y Manejo de Cauces Naturales”, con una inversión estimada de USD 20 millones, financiamiento que provendría de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
Según información de la Municipalidad, la obra beneficiará a la zona occidental de la ciudad, desde Menfis hasta el sector de la terminal terrestre, integrando aguas de varias quebradas a la red principal. El plan incluye la construcción de un emisario hacia la planta de tratamiento y la incorporación de barrios pertenecientes a la parroquia Carigán, con el objetivo de fortalecer de forma integral el sistema sanitario de Loja.
También prevén darles mantenimiento a los actuales colectores, a fin evitar nuevos colapsos y daños en la vialidad.(I).
Los dos colectores principales están al margen de los ríos Zamora y Malacatos.
La obra lleva más de 20 años y en ciertos tramos urge el cambio.
