Historia de la cebolla y la tecnología agrícola para su riego correcto en su producción sostenible

Freddy Coronel

 La historia escrita sobre el origen del cultivo de cebolla, se conoce que se inicio probablemente en Asia central durante la edad media y también en los países del mediterráneo, donde se seleccionaron las variedades de bulbo grande, las cuales dieron origen a las variedades modernas.

El cultivo de la cebolla en Ecuador es uno de los más importantes y su origen de este cultivo en Zapotillo la capital cebollera del Ecuador, se conoce que se ha dado desde el siglo XVIII, cuya técnica ancestral para preparar la tierra y sembrar vino con los primeros habitantes peruanos que se afincaron en la entonces parroquia de Zapotillo. Se trata de un cultivo en el que se consigue un elevado hoy un elevado rendimiento del producto gracias, entre otros factores, a la tecnología actual de producción con Riego Tecnificado utilizada hoy por los agricultores zapotillanos, lo que ha favorecido que, tanto la superficie como la producción mantengan una tendencia positiva a lo largo de los últimos años. Al mismo tiempo, también cabe destacar el crecimiento experimentado en lo que respecta al Sistema de Riego Zapotillo que funciona a partir del año 2000, lo cual está totalmente relacionado con la elevada cantidad de producción y calidad del producto que se ofertan a los mercados nacionales. En los cultivos de mayor crecimiento en Zapotillo, se destaca la cebolla roja, ya que su crecimiento en cuanto a la comercialización diaria es gracias a la calidad, tamaño y tecnología en la actual producción.

Ecuador como todos los países en el que se utiliza gran cantidad de cebolla para la elaboración de sus platos típicos y todo tipo del arte culinario local, nacional e internacional, por lo que el consumo anual de cebolla per cápita es de prácticamente 10 kg. Según indicadores publicados en distintos medios de comunicación.

Exigencias edafoclimáticas

La cebolla no es un cultivo con grandes requerimientos edafoclimáticos y podemos afirmar con seguridad que Zapotillo cumple con estas condiciones naturales para su producción sostenible de la mejor cebolla del Ecuador. El clima y las ricas tierras zapotillanas, cuenta las condiciones apropiadas para el cultivo, es decir son las más óptimas y el rendimiento es mayor a las otras zonas de cultivo en el Ecuador. En la tabla de a continuación se muestran las condiciones inmejorables para el cultivo de la cebolla.

Altitud (msnm)0 – 2800
Precipitaciones (mm)350 – 600
Temperatura (°C)15 – 30
EdafologíaSuelos textura ligera
pH del suelo6.0 – 7.5

Riego Tecnificado:                                               Gravedad, Goteo, Microaspersión

Categoría del riego en la producción

El adecuado manejo del agua de riego tiene gran relevancia en la producción de cebolla, determinando la productividad y calidad que define el retorno por ventas al productor. En relación con el riego, se debe considerar, al menos, la disponibilidad de agua, la especie y variedad, la densidad de plantación, la calidad biológica del agua, los períodos fenológicos críticos de la especie y el instrumental que ayude a la programación y control del riego.

 En cuanto al riego, la mayor parte del cultivo de cebolla en Zapotillo se desarrolla en condiciones de regadío, concretamente el 90% de la superficie sembrada. El hecho de no depender de la climatología para que el cultivo cuente con recursos hídricos, favorece la generación de volúmenes similares de producción a lo largo de todos los meses del año.

Una adecuada determinación de la disponibilidad de agua, y el Sistema de Riego Tecnificado determinará en gran parte el éxito de la producción de cebollas. Como en todas las hortalizas, la escasez de agua de riego afectará fuertemente al rendimiento y la calidad del cultivo.

Requerimiento de agua para el correcto cultivo de cebolla

Fundamentalmente, la cantidad de agua que necesita un cultivo de cebolla dependerá de la capacidad del suelo para retenerla, la cantidad de precipitación y de la tasa de evapotranspiración del suelo. En cuanto a la capacidad de retención del suelo, para evaluar la cantidad de agua aprovechable para las plantas, interesa conocer la fracción de agua que está entre capacidad de campo y punto de marchitez permanente.

Una vez aplicado el criterio técnico del riego, en terreno es conveniente apoyar la programación y planificación del riego con algún método o instrumental para decidir la aplicación, duración y frecuencia de riego. Las necesidades netas de riego estimadas para la zona de Zapotillo fluctúan, en general, entre 2.500 y 5.500 m3 /ha, dependiendo de la zona, la variedad y la pluviometría del año de cultivo para siembras de invierno que en Zapotillo son escasas.

A partir de las necesidades netas de un cultivo, es posible determinar las necesidades brutas de riego, al considerar la eficiencia del sistema de riego. En nuestros cultivos de cebolla en Zapotillo hemos considerado una necesidad neta de 5.000 m3 / hectárea de producción de cebolla, si se riega por goteo con una eficiencia del 90%, se requerirán máximo 5.555 m3 /h de agua de riego. En la misma zona de cultivo y variedad, regando por surcos, se requerirán 11.111 m3 /ha  con una  eficiencia del 45%.

Con estos indicadores está demostrado que la tecnificación del riego mejora la eficiencia del uso del agua en forma considerable. Tradicionalmente, en Zapotillo la cebolla se ha regado por surcos, o pozas con una eficiencia de riego estimada en 45%. Sin embargo, evaluaciones de campo indican que este nivel de eficiencia difícilmente se alcanza en riego por surcos y que en la práctica este valor fluctúa entre 25% y 35%.

Tecnificación del riego en el cultivo de la cebolla en Zapotillo.

Para mejorar la eficiencia de riego en surcos, el principal cuidado será el control del tiempo de aplicación de agua de riego, asegurando que el agua llegue a la profundidad de raíces de las cebollas no superior a 30 centímetros a lo largo de todo el surco de riego. En la práctica, un riego por surcos eficiente debe diseñarse antes de la siembra o trasplante, de manera de ajustarse al largo de surcos recomendado, lo que depende de la velocidad de infiltración de agua en el suelo, lo que se relaciona estrechamente con la textura de suelo. En general, en cebollas se recomienda el uso de surcos cortos de 30 a 40 metros en suelos arenosos y surcos relativamente largos de 60 a 80 metros en suelos arcillosos.

Fases fenológicas críticos en riego

El cultivo de la cebolla es muy sensible tanto al exceso de agua como al déficit de riego. Sin embargo, pueden definirse algunos períodos críticos, en que la falta de agua determinará fuertes pérdidas en el rendimiento comercial del cultivo.

Recomendaciones técnicas para un buen trasplante

Debe mantenerse el suelo cercano a capacidad de campo en los primeros 10 cm de profundidad de suelo. Para ello se recomienda regar durante el trasplante o inmediatamente después de realizado este.

Formación de bulbo: se recomienda reponer el agua en el suelo a capacidad de campo, sin permitir que el suelo se seque demasiado, en los primeros 20 cm de profundidad. En términos generales, en Zapotillo se recomienda regar frecuentemente tres veces por semana por goteo en surcos, durante toda la etapa de formación de bulbo.

 Cuando estamos cercanos a cosecha, con inicio de hojas senescentes: se recomienda suspender el riego apenas iniciado el desecamiento de las hojas, evitando pudriciones de la cebolla para cosecha.

 Monitoreo y vigilancia del riego

La programación del riego generalmente se basa en la medición directa o en cálculos de balance de agua en el suelo. Existe una amplia disponibilidad de instrumentos y equipos que permiten controlar el contenido de agua en el suelo. 

Es conveniente recordar que el suelo es heterogéneo y se requerirá de un buen número de sensores para representar en forma adecuada el contenido de agua en el suelo.

Se debe comprobar que el agua, en la labor del riego, ha sido capaz de infiltrar adecuadamente en el perfil de suelo, en toda la extensión del surco y a la profundidad en que crecen las raíces.

Cabe destacar que todos los sensores de agua en el suelo deben instalarse en la zona del bulbo húmedo, cercano al lateral o cinta de riego.