
Como parte de un plan piloto y de su labor investigativa, la Universidad Técnica Particular de Loja desarrolla un sistema de alerta temprana para anticipar inundaciones y deslizamientos en la hoya lojana, con el propósito de reducir riesgos y proteger a la población.
La iniciativa es impulsada por el grupo de Hidrología y Climatología del Departamento de Ingeniería Civil, Arquitectura y Geociencias, que trabaja en el diseño de un modelo técnico capaz de prever, con varias horas de anticipación, qué zonas podrían verse afectadas por eventos extremos. El proyecto combina investigación científica aplicada y tecnología especializada para fortalecer la gestión del riesgo en el territorio.
Investigación
En diálogo con Diario Crónica, Fernando Oñate Valdivieso, coordinador del grupo, explicó que cuentan con infraestructura clave como un radar meteorológico que cubre gran parte de la provincia, estaciones meteorológicas y estaciones de medición de caudal instaladas en distintos puntos estratégicos.
“Con esta información queremos establecer un sistema que nos permita, con varias horas de anticipación, determinar qué zonas podrían verse afectadas por inundaciones o deslizamientos, y así activar planes de contingencia que eviten pérdidas económicas y humanas”, dijo.
Según detalló, la provincia presenta sectores altamente vulnerables, especialmente en materia vial, como Chaguarpamba, la vía Loja–Malacatos y Celica. En la ciudad de Loja también existen puntos críticos, principalmente en el norte, centro, Turunuma y los alrededores de la Terminal Terrestre.
Actualmente el equipo se encuentra en fase de trabajo de campo. Utilizan drones equipados con sensores LiDAR para levantar información detallada del relieve y la cobertura vegetal, tanto en la ciudad como en la cuenca aportante. A esto se suma el monitoreo del radar meteorológico, que permite conocer la distribución espacial de la precipitación en la hoya lojana, y las estaciones de caudal que registran los niveles de agua en tiempo real.
Con estos datos desarrollan un modelo hidrológico capaz de transformar la información de lluvia en datos de caudal y posteriormente en niveles de agua, lo que permitirá identificar zonas con mayor o menor vulnerabilidad ante inundaciones o posibles deslizamientos.
La meta es que el sistema esté completamente operativo a inicios o mediados del próximo año. Posteriormente entrará en una fase de prueba con datos reales para calibrarlo y garantizar su precisión, considerando que se trata de un mecanismo de alerta temprana que requiere información confiable y oportuna.
En una siguiente etapa contemplan la validación del sistema y el diseño de un plan integral de contingencia. Para ello, esperan articular esfuerzos con el Municipio de Loja, el ECU 911 y el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), con el fin de establecer protocolos claros de actuación.
Oñate subrayó que el propósito no es generar pánico en la ciudadanía, sino fomentar una cultura de prevención basada en información técnica y responsable ya que incluso proyectan el desarrollo de una aplicación móvil que permita a los ciudadanos monitorear en tiempo real el comportamiento de las lluvias y los niveles de riesgo de manera sencilla e interactiva.
Finalmente, el investigador hizo un llamado a la ciudadanía a informarse sobre las vulnerabilidades del territorio y a asumir un rol activo en la prevención, entendiendo que la gestión del riesgo es una responsabilidad compartida entre autoridades, academia y comunidad.
