Espectro político: ¡experiencia versus juventud… ni tanto!

César Briceño

Estamos ante un nuevo proceso electoral que se avecina, siempre muy incrédulos, de acertar o no, con las candidaturas; que lamentablemente, cada vez, nos decepcionan más.

En el país se registran 228 agrupaciones políticas entre partidos y movimiento cantonales y parroquiales; que aspiran representarnos. Los partidos orgánicos no superan a los 14. Estamos ante un desgaste espectacular de los partidos inscritos en el Consejo Nacional Electoral, que paulatinamente se desprestigiaron, porque jamás cumplieron con sus ideologías y no formaron nuevos cuadros de conmilitones; además porque sus dueños, no deberían ser reelectos más de dos ocasiones.  Más prevaleció el rancio caciquismo, frente a los nuevos desafíos que confronta la sociedad.

En el país, han vuelto a desempolvar las tiendas políticas y con la acostumbrada vocinglería, de volver a entusiasmar a un colectivo desengañada permanentemente. Una vez más se invocan los deseos de consolidar las alianzas oportunistas, desde la izquierda hacia la derecha; , con el agregado de los “independientes” No importa si entre la teoría con la práctica existen posiciones disimiles, a la postre, lo que les interesa es captar el poder. ¡Cuántas desgracias hemos tenido que soportar, cuando a alguien, con resentimientos sociales o propósitos deleznables, le hemos dado poder, mediante el voto popular!  Acaso hemos aprendido, a través del sufrimiento., ¡claro que no! Si estamos de acuerdo que los candidatos, tengan experiencia, madurez y una vida transparente de servicios social.

Desde la milenaria cultura romana, conocimos, que el mayor problema institucional de la democracia, fue la mala práctica de la política. Todo sirve para justificar los hechos más degradantes de la humanidad. Si un desquiciado atraca al Estado, recibe una sentencia, dice ser un perseguido político.

En el país, se registran varios personajes que, por distintos motivos fueron destituidos de las alcaldías, por abuso de poder, saqueo a las arcas municipales, transgresión de la ley o glosas de todo tipo. Resulta indignante, que nuevamente pretendan ser burgomaestres. Obviamente estos sujetos justifican, que fueron depuestos por rencores políticos. Con que cara se vuelven a presenta, si ya fallaron al electorado que les confió la administración del vecindario.

Es hora ya, que la asamblea, promueva las rectificaciones al COOTAD, para que, en las elecciones venideras, prohíba que vuelvan a los GADS quienes fueron revocados por no cumplir con el mandato popular; del mismo modo, que haya el balotaje, para los aspirantes que no superaron el 50% de la votación. Igualmente, para individuos que porten grilletes o tengan demandan judiciales, de cualquier tipo, no ejecutoriadas. ¿Hay que enseñarles a que sean decentes, por las buenas o con la Ley!