Efrén Sarango
“Todo cambia” y sigue igual
en los pueblos de frontera,
donde ondea la bandera
bajo el cosmos sideral.
Los caminos culebreros
con el lodo a lado y lado,
con el sueño postergado
son machete mangulero.
Se agiganta la pobreza
en los pueblos fronterizos
por los odios enfermizos
y otras formas de vileza.
Los que sufren son mis tíos
que cultivan platanito,
naranjitas, cafecito
con barreta y muchos bríos.
El olvido es evidente,
es, incluso, vomitivo
no hay dinero en efectivo
como dice, don Clemente.
No hay apoyo sanitario
en los centros de salud
…es tamaña ingratitud
al respaldo solidario.
En la línea de frontera
danza el sol sin más avisos
y los rostros enfermizos
De la gente es una hoguera.
no hay comercio, no hay moneda,
no hay un alma que sonría
nos robaron la alegría.
Y vendrán a engatusarnos
nuevamente, los benditos,
en procura de votitos
a tal punto de engañarnos.
No señor, no me convencen
nuevamente con el cuento
que darán financiamiento
con truquitos que envilecen.
