Efrén Sarango
No es que joda de adredito,
les prevengo gobiernistas,
el asunto es derrotista
y se agrava de a poquito.
Sí señor, no hay medicinas,
es decir, las importantes,
en las cajas, los estantes
que la muerte se avecina
Justo ayer, mi comadrita,
enfermó de gravedad
ni por pena o por piedad
la admitieron en camita.
No hay insumos esenciales,
no hay un suero, una inyección,
ayayay, que postración
en los muchos hospitales
Y los turnos, ni se diga,
los entregan pocas veces
para uno, dos, tres meses
…situación que desobliga.
Como ven, es lo que pasa
en los muchos, dispensarios,
hospitales, casi a diario
que la muerte nos abraza.
Como nunca, dice un hombre,
es visible el abandono,
o será que algún encono
tienen contra los más pobres.
No hay agujas, no hay pomadas,
algodón, alcohol, pastillas,
solamente mis costillas
me acompañan desarmadas
No recuerdo tanta pena,
con el rostro de indolencia
se me acaba la paciencia
y la muerte nos cercena.
Quién arregla este relajo,
les pregunto, mis bonitos,
la salud importa pito
ante el tedio y desparpajo.
