
La tranquilidad de la población de Gonzanamá se vio alterada tras un nuevo hecho de profanación registrado en el cementerio municipal de la ciudad. Moradores y familiares de personas fallecidas denunciaron que varias tumbas fueron violentadas por antisociales que ingresaron al camposanto para robar piezas metálicas utilizadas en los mausoleos.
De acuerdo con los afectados, alrededor de 16 sepulturas presentan daños visibles. Entre los artículos sustraídos constan jarrones elaborados de cobre y bronce, recipientes utilizados para colocar flores a los difuntos.
Los responsables habrían empleado herramientas para desprender el material, provocando destrozos en distintas bóvedas.
Habitantes del sector manifestaron su indignación frente a estos hechos. “Es una falta de respeto hacia la memoria de los fallecidos y el dolor de sus familias. Además, no es la primera ocasión en la que ocurre este tipo de delito, pues el cementerio habría sido saqueado en tres oportunidades”, dijo a Diario Crónica Emiliano Gonza, pariente de un fallecido.
Por su parte, Marina Torres, acotó a Crónica que los objetos robados presuntamente serían comercializados como chatarra en otros sectores. La situación ha generado preocupación debido a la vulnerabilidad en la que permanece el camposanto y la ausencia de controles permanentes.
Ante este escenario, la comunidad realizó un llamado urgente a las autoridades cantonales y organismos de seguridad para que adopten medidas inmediatas, refuercen la vigilancia y se investigue a los responsables de estos actos que han causado conmoción en Gonzanamá.
Otros cantones
En ese contexto, varios camposantos de cantones lojanos han sido visitados por los dueños de los ajeno, por ejemplo, el Parque de los Recuerdos de Loja, cementerio de Calvas y un cementerio de un barrio de Saraguro, de donde se han sustraído huesos de los difuntos.
A la fecha no hay responsables de estas acciones y en lo que va del año 2026 se han registrado cuatro incidentes.(I).
