
Desde el éxodo de familias agricultoras en busca de tierras fértiles hasta su emancipación política en 1988, Garzareal consolida identidad propia marcada por tradición, biodiversidad y atractivos turísticos únicos en el cantón Zapotillo. Este 2026 conmemorará sus 38 años de vida política.
Historia
La historia de la parroquia Garzareal data de 1926, etapa en la que familias procedentes de los alrededores de Zapotillo emprendieron la búsqueda de terrenos aptos para la agricultura. La familia del señor Segundo Borgues figuró como la primera en establecer residencia en la zona, experiencia que motivó la llegada progresiva de amigos y conocidos.
La actividad productiva inicial incluyó cultivos de maíz, yuca, zarandaja y maní, además de la cría de ganado. Esta expansión agrícola coincidió con un periodo de escasas precipitaciones, lo que impulsó la migración hacia áreas de mayor humedad. Las zonas montañosas donde actualmente existen barrios como Cochas del Almendro, Bejucal, La Manga y Overal ofrecieron condiciones favorables para la producción rural, gracias a su fertilidad y disponibilidad hídrica, transformándose en refugio para campesinos y animales.
En 1938, una peña del territorio registró el avistamiento de una garza solitaria de gran atractivo visual. A partir de aquel acontecimiento, la antigua denominación del territorio pasó a ser Garzaguachana.
El 23 de junio de 1988 marcó un hito político tras la gestión impulsada por líderes comunitarios como Aquiles Panamito, Albertina Pogo, Segundo Vargas Peña, Juan Panamito, Porfirio Vargas, Humberto Sánchez, Argelio Panamito Ortíz, María Valdiviezo, Bismar Becerra, Gladis Panamito, Edilberto Piedra, Sergio Panamito, Benancio Vargas y Luís Ortíz Panamito. La organización de una directiva, junto con grupos de trabajo, permitió la recolección de firmas mediante recorridos comunitarios a pie y en mulas. El proceso culminó con la elevación de Garzaguachana a parroquia rural del cantón Zapotillo bajo el nombre de Garzareal.
En ese ámbito, el vocal de la GAD Parroquial, Lenin Paúl Sánchez Zapata, expresó a Diario Crónica que el territorio ofrece una amplia gama de atractivos turísticos como la quebrada Grande Garzareal, el Área de Conservación Tumbesina La Ceiba, el florecimiento de los guayacanes, playas El Carrizo, la cueva de La Leona, la reserva del bosque del Palo Santo y los chorros de agua durante la temporada invernal.
Además, uno de los lugares más llamativos es la cascada El Coronel. Esta joya natural, situada a 4 km del barrio Balsa Real, solo revela su esplendor durante la temporada invernal, cuando las primeras lluvias llenan su caudal y dan vida a un espectáculo visual impresionante. Tiene aproximadamente 12 metros de altura y está rodeada de exuberante flora y fauna, sin embargo, El Coronel cautiva los sentidos y despierta la curiosidad sobre su misterioso nombre. Lugareños mencionan que podría estar relacionado con el hallazgo del cadáver de un coronel peruano en el año 1941.
Gastronomía
La gastronomía local también refleja identidad y tradición con platos como ceviche de carne, seco de chivo, caldo de gallina criolla, chicha de jora elaborada con maíz, queso de cabra, manjar artesanal y yogurt producido a base de leche caprina.
Festividades
Las festividades contemplan actividades cívicas y culturales. El lunes 23 junio, jornada central de los actos, contempla desfile cívico-estudiantil, sesión solemne, encuentros deportivos durante la tarde y cierre con baile de confraternidad.
Cómo llegar
En materia de transporte, alrededor de seis familias integran la Cooperativa Gransoto S.A., con unidades destinadas al traslado de pasajeros y carga dentro y fuera de la parroquia. Los habitantes y turistas deben movilizarse por una vía de segundo orden.(I).
