
La situación de la Hacienda Romerillos volvió a ser objeto de análisis debido a la falta de control y claridad jurídica sobre una extensa propiedad municipal ubicada entre las provincias de Loja y Zamora Chinchipe. Actualmente, permanece sin una administración efectiva, situación que genera dudas sobre posesiones, tributos y control institucional.
Situación
El predio, perteneciente al Municipio de Loja desde 1934, comprende aproximadamente 75.665 hectáreas. Del total, cerca de 46.649 hectáreas, equivalentes al 61%, forman parte del Parque Nacional Podocarpus, mientras que las 29.016 hectáreas restantes corresponden al área ubicada fuera de la reserva natural.
De acuerdo con la escritura pública de compraventa suscrita el 21 de marzo de 1934 en la Notaría Segunda del cantón Loja, los límites del inmueble abarcan: por el norte, cordillera oriental de los Andes, río San Francisco y río Zamora; por el este: río Timbara, desde la confluencia del río Zamora hasta la cordillera; y, sur y oeste: con la cordillera oriental de los Andes hasta el nacimiento de la quebrada Zurita.
Según las autoridades municipales, la propiedad continúa bajo dominio municipal lojano; sin embargo, dentro del predio existen numerosos posesionarios con más de 20 años de permanencia, es decir, llegaron allí y construyeron sus casas para vivir.
Desafortunadamente, como parte de los predios llegan hasta Zamora, muchos de los ciudadanos pagan los tributos en el cantón Zamora, mientras otros no registran ninguna contribución.
En una entrevista anterior, el concejal Santiago Erráez Veintimilla, explicó a Diario Crónica que el caso le hicieron conocer al exalcalde Franco Quezada Montesinos, luego a la actual administración para que efectué las gestiones y no haya la falta de presencia institucional en el predio, porque en las actuales condiciones cualquier persona podría atribuirse la posesión de una parte del terreno ante la ausencia de controles permanentes y una delimitación plenamente definida, situación que al final sería complejo su retiro.
Por su parte, el ciudadano Edgar Gómez, familiar de unos de los ciudadanos que vive en un predio de la hacienda, explicó a Diario Crónica que parte del terreno, sus abuelos -hace más de 60 años- les habían dejado a sus padres y ellos le otorgaron a su persona. Jamás recibió escrituras, pero consideran que son dueños por el mantenimiento dado por décadas. “Puede ser del Municipio, sin embargo, deben presentarnos los papeles e incluso indemnizar si desean que salgamos. Nosotros contribuimos con el pago de impuestos, a pesar que no es la obligación”, dijo.
Instan a las autoridades efectuar las gestiones para constatar el grado de abandono de la hacienda, cuántos ciudadanos están viviendo dentro del predio y quienes tributan y a donde.(I).
