Aniversario de una de las tendencias de izquierda

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Luis Pineda

La construcción de la democracia implica un proceso histórico y permanente. Una de las herramientas fundamentales son los movimientos y partidos políticos, pues nos posibilitan no solamente el voto por un candidato, sino, principalmente, escoger a las autoridades que van a liderar una tendencia de desarrollo para todo el pueblo.

La función principal de los movimientos y partidos políticos en la construcción de la democracia es: La representación que se realiza por medio de las diversas opciones o tendencias ideológicas  de la sociedad, asegurando que las minorías y mayorías tengan una voz institucional y que se conviertan en herramientas de control y fiscalización, como contrapeso del partido o coalición en el poder, exigiendo transparencia y rendición de cuentas.

Para profundizar el tema, les ofrecemos algunas reflexiones del historiador Juan J. Paz-u-Miño Cepeda en su artículo “Ecuador: centenario de los partidos socialista y comunista”:

 “Durante el siglo XIX en América Latina predominaron las confrontaciones entre conservadores y liberales, que involucraron a las élites dominantes de la región.

 
En el mismo siglo el capitalismo se consolidó en Europa y allí nacieron las ideas socialistas y anarquistas, aunque también la iglesia católica se pronunció sobre la “cuestión social” a través de la encíclica «Rerum Novarum» (1891) de León XIII. 


En Ecuador, la Revolución Liberal (1895) consagró los derechos individuales, pero también Eloy Alfaro se interesó por el sindicalismo obrero, de modo que en 1911 por primera vez se conmemoró el 1 de mayo. La jornada de 8 horas se implantó en 1916.

 
En 1924 apareció “La Antorcha”, el primer periódico socialista, cuyos promotores fundaron el Grupo Socialista Antorcha en 1925. En septiembre de ese año se organizó en Quito la Sección Comunista de Propaganda y Acción Lenin. Siguieron otros grupos en diversas ciudades. Y el 28 de marzo de 1926 se instaló la Asamblea Socialista en Guayaquil, aunque fue entre el 16 y el 23 de mayo que se realizó el Primer Congreso Nacional Socialista en el Salón de Sesiones del Concejo Municipal de Quito, al que asistieron 53 delegados.

 
En Ecuador durante la Asamblea Socialista se produjo un gran debate en torno a la conveniencia o no de afiliarse a la III Internacional Comunista (Komintern, 1919). Pero la Asamblea de 1926 no votó por la incorporación del Partido Socialista a la Internacional. Sin embargo, en un confuso episodio que ha ocasionado debates hasta la actualidad, a la resolución final se hizo un añadido: en la sesión de clausura se ha “olvidado” incorporar la resolución de adhesión “a la Tercera Internacional de Moscú”. Ricardo Paredes asistió como delegado ante el VI Congreso de la Internacional Comunista, donde se aceptó la afiliación ecuatoriana (1928); de modo que en un nuevo congreso una fracción socialista y comunista resolvió crear el Partido Comunista del Ecuador (PCE) en 1931. Sin embargo, los miembros del Partido Comunista actual han resuelto que también celebran los 100 años de fundación de su partido.

 
En consecuencia, 1926 es un año especial y en mayo tanto el PSE como el PCE han celebrado, con mucho entusiasmo y varios actos públicos, el centenario de estos partidos. Históricamente lo cierto es que ambos partidos pasaron a jugar un rol fundamental en la promoción de los derechos de los trabajadores, campesinos e indígenas y de sus organizaciones; representaron una alternativa renovadora frente al viejo bipartidismo conservador-liberal e inauguraron la esperanza por un cambio definitivo del rumbo oligárquico-capitalista de Ecuador.”