
El arroz de Macará se abre paso en Loja con una oferta que destaca por la calidad de sus granos, procesos de elaboración y versatilidad en la mesa. Productores y representantes de piladoras del cantón participaron en una muestra para exponer las particularidades de este producto tradicional, detallar costos y poner en valor el esfuerzo que implica cada presentación. Sin embargo, alzaron su voz sobre una problemática que golpea al sector: la comercialización de arroces foráneos que se venden bajo el nombre de arroz macareño.
Variedades
En diálogo con Diario Crónica, Santiago Samuel Gallo Villalta, representante de la piladora Gallo Rosillo, con trayectoria desde 1998, detalló que trabajan principalmente con las variedades Ferón y 011.
La primera, de grano largo, se posiciona en la categoría premium por su tamaño y calidad, mientras que la 011 ofrece un grano más corto y accesible para el bolsillo. Según el representante, ambas son aptas para el consumo humano y su elección depende del gusto y la preparación que busque cada familia.
Actualmente, la empresa maneja presentaciones que van desde el arroz natural y superior, con un costo de USD 9 la arroba, hasta el premium, que alcanza los USD 10 por sus características diferenciales.
Por su parte, el productor Víctor Borridos divide su oferta entre arroz envejecido y natural. El primero atraviesa un proceso especial para obtener un grano firme y suelto tras la cocción, siendo el predilecto para platos como arroz con menestra acompañado de carnes, contando con una mayor aceptación debido a la preferencia de las familias por un grano bien definido. En cambio, el natural conserva una textura más fresca y húmeda, ideal para recetas como el arroz moro.
El especialista indicó que, si bien en Macará emplean la semilla Ferón —de origen colombiano—, existe la meta de desarrollar una semilla propia con apoyo institucional para fortalecer la identidad agrícola del cantón. En ese contexto, recordó su experiencia previa en Perú desarrollando arroz biogénico, conocimiento que busca aplicar para potenciar la producción local.
Respecto al valor, el arroz envejecido se comercializa a USD 10 la arroba y el natural en USD 9. El quintal se cotiza en USD 40 y USD 38, respectivamente. Para facilitar el acceso, ofrecen presentaciones pequeñas: fundas de 10 libras en USD 4,50, de 5 libras en USD 2,50 y de 2 libras a USD 1.
Reclamos
El sector enfrenta un desafío crítico por la competencia desleal de productos ajenos a Macará que usurpan el prestigio de su marca. El nombre «arroz macareño» es garantía de trayectoria, un atributo construido durante años gracias a las condiciones climáticas del territorio.
Por tal motivo, los productores exigen proteger esta identidad, ya que Macará representa apenas el 1.5% de la producción nacional, por lo que el reconocimiento no puede ser aprovechado por granos que no cumplen con los estándares locales y que, en ocasiones, buscan venderse con sobreprecio utilizando el nombre de la zona.
Vínculo
Con el objetivo de estrechar la relación con los consumidores, incluyen recetas en sus empaques.
Una de las más destacadas es el chaulafán macareño, cuya elaboración requiere tres tazas de arroz, seis tazas de agua, una cebolla paiteña, una cucharada de manteca de cerdo y una de mantequilla. Para el relleno, recomiendan integrar arvejas tiernas cocidas, zanahoria rallada, media libra de carne de cerdo cocida y picada, media libra de pechuga de pollo y jamón picado, pimientos, una tortilla de dos huevos troceada, media taza de pasas sin semilla, una cucharada de salsa inglesa, una de salsa de soya, además de sal y pimienta al gusto.
En cuanto a la preparación, el proceso es sencillo: una vez que el arroz haya absorbido todo el líquido, debe mantenerse a fuego lento mientras se elabora el relleno. Para ello, se prepara un refrito con los ingredientes mencionados, se integran todos los elementos de forma homogénea y se sirve caliente para resaltar la calidad del grano.
