Comunico a los partidos
que me ofrezco en este rato
de posible candidato
con derecho o de metido.
Aunque estoy arrepentido
de jugarle a la ruleta,
de cambiar de camiseta,
no me queda otra salida
en defensa de la vida
tan carente de “pesetas”
Les declaro que no tengo
ni siquiera la primaria,
solamente mi palmaria
vocación de burro rengo.
Por si acaso, les prevengo
que mi verbo no es tan fino,
que por ratos soy ladino,
que me encantan las mujeres
y que olvido mis deberes
por beber al remo, vino.
De política, les cuento,
que tampoco yo la muerdo,
sin embargo, logro acuerdos
engañando a los más lentos.
Mi discurso a cuatro vientos
es un grito a la sordina
que no llega ni a la esquina,
ni ha podido convencer
ni siquiera a mi mujer
que me insulta y discrimina.
Yo me ofrezco en cuerpo entero
aunque, claro, mi intelecto,
es mediocre, no es perfecto;
es decir, jumento entero.
En Historia tengo cero,
en Educa, medio punto,
si sumamos en conjunto
a las justas paso de año…
pero, en trucos y en engaños
soy campeón y … a otro asunto.
Y si existe algún partido
que requiera mis servicios
me dispongo al sacrificio
aunque salga mal herido.
Y si mismo, soy ungido,
me declaro independiente,
me separo de la gente
que luchó por mi victoria,
me bloqueo la memoria
y … a melar, alegremente.
