Vida, palabra y lenguaje desde la tecnología razonada

Galo Guerrero-Jiménez

La información digitalizada y tecnologizada debe ser asumida desde un pensamiento ético y de reflexión permanente, hasta conformar un lenguaje selecto, escogido, analizado, pensando, reflexionado y orientado hacia un realización cognitiva, axiológica, dialéctica, hermenéutica, ontológica y lingüísticamente, para entendernos y responsabilizarnos comunicativa, comunitaria y en comunión de ideales y desde una pragmática  educativo-cultural para que esa información se convierta en conocimiento, en sabiduría y energéticamente divinizada, si es posible, según la experiencia de nuestras acciones que vamos logrando conforme nos vamos educando desde esa palabra escrita, leída, imaginada, escuchada, hablada y procesada literal, inferencial y evaluativamente “desde la humildad de quien no tiene que demostrar lo que sabe, sino compartirlo, y de quien no quiere llevar la razón, sino razonar. Incluso sobre la idea de Dios, (…) que no es ni más ni menos que pensar sobre el sentido de la vida y cómo la vivimos” (Prieto Barriuso, 2018).

Creo que, el reto, en este mundo virtualizado y saturado de tanta información, consiste en aprender a interactuar con criterio responsable para encontrar esa palabra viva, altiva, orientadora, justa y bendecida desde nuestra realidad cotidiana para darle sentido a la vida a partir de cómo la vivimos desde nuestra biografía, es decir, desde nuestro historial educativo-cultural y ecológico-contextual que activamente presente, debe aprender a relacionarse con “los grandes modelos de lenguaje como GPT-4, que es la forma corta de decir ‘transformador generativo reentrenado’ en inglés, no son más que unos <puzles de palabras> enormes y potentes, aunque digitales, a los que se ha entrenado con una cantidad ingente de información sacada de libros, artículos, páginas web y todo tipo de materiales escritos” (Khan, 2025) que sostienen a estas herramientas tecnológicas de inteligencia artificial, igual que otras que están al alcance de cualquier ciudadano: Gemini, Copilot, Grok, Claude, Jaspe, Grammaly, entre otras.

Por lo tanto, desde esta enorme información escrita es que, como sostiene el papa León XIV (2026), “el desarrollo tecnológico cambia rápidamente lenguajes, relaciones, instituciones y formas de poder, nosotros (…) debemos y podemos elegir en qué proyecto trabajar y con qué estilo, para custodiar y valorar la magnífica humanidad que nos ha sido brindada como don. No se trata de una decisión sobre nuestro futuro, sino desde nuestro presente, porque la IA y las demás tecnologías emergentes ya son parte de nuestra vida cotidiana”. Entonces, la vida de la palabra desde la tecnología razonada como el gran libro de la humanidad para que nos encamine a animar la vida con ponderación, con creatividad y con sabiduría.