El avance de los hundimientos alarma a familias de cuatro barrios del occidente de Loja

Daños en el barrio El Plateado. Un desastre.

Hundimientos, grietas y viviendas en riesgo generan preocupación entre los habitantes de El Plateado, Alumbre, San Francisco de Borja y Belén. Moradores y directivos educativos exigen una intervención técnica urgente y respuestas concretas por parte del Municipio de Loja. Hay decenas de familias que lo están perdiendo todo.

Circunstancias

Un recorrido realizado por Diario Crónica permitió constatar el avance de las afectaciones geológicas que comprometen la estabilidad de los barrios El Plateado, Alumbre, San Francisco de Borja y Belén, al occidente de Loja. Hundimientos del terreno, grietas, daños estructurales y riesgo para viviendas e infraestructura forman parte del panorama que enfrenta la población.

El rector de la Unidad Educativa Particular Dr. José María Vivar Castro, Víctor Manuel Satama Burí, explicó a Crónica que la institución, junto con los moradores del sector, decidió visibilizar la problemática y solicitar una respuesta inmediata de las autoridades competentes. “El deterioro del terreno inicia en El Plateado; sin embargo, el fenómeno avanza progresivamente hacia Alumbre y San Francisco de Borja, con consecuencias cada vez más graves”.

Afirmó que el reclamo responde exclusivamente a una necesidad social y comunitaria. Además, aprovechó el inicio del escenario preelectoral para pedir a los futuros candidatos al Municipio de Loja propuestas responsables y, sobre todo, cumplimiento de los compromisos adquiridos con la ciudadanía.

Durante el recorrido, el rector también advirtió la presencia de drenes con acumulación de agua a varios metros de profundidad, condición que, a criterio de los moradores, demuestra la inestabilidad del suelo. Los primeros daños ya resultan evidentes con el colapso de cerramientos y el deterioro progresivo de distintas propiedades.

Por su parte, Fausto Pauta, habitante del barrio Alumbre desde hace cuatro años, relató en Diario Crónica que las fallas geológicas afectan al sector desde hace varios años, aunque todavía no existe una explicación técnica definitiva sobre el origen del problema.

“De acuerdo con información conocida entre vecinos y versiones extraoficiales, una fractura del terreno nacería cerca de la vía Panamericana hacia la Costa y atravesaría distintos barrios hasta llegar a San José de Borja”, dijo.

El morador recordó que, en la calle Charity, una vivienda colapsó debido al avance del terreno y alertó sobre un hundimiento aproximado de seis metros registrado en El Plateado, situación que calificó como una verdadera catástrofe para las familias del sector.

Pauta también expuso otra necesidad pendiente: la ampliación de la calle Cumandá, vía que conecta con la avenida Integración Barrial. El intenso flujo vehicular y el reducido ancho de la calzada han provocado múltiples accidentes con pérdidas materiales. Frente a esa realidad, pidió a las autoridades competentes agilizar una obra considerada prioritaria para la seguridad vial.

El Plateado

La situación alcanza mayor gravedad en El Plateado, considerado por los moradores como la zona más afectada. Carmen Reyes describió el temor permanente que viven las familias debido al deterioro constante de las viviendas y la incertidumbre frente a la ausencia de soluciones.

La habitante lamentó que funcionarios visiten el lugar para realizar inspecciones, tomar fotografías y levantar información, aunque hasta el momento ninguna acción haya permitido disminuir el riesgo. “Las casas continúan destruyéndose cada día”, manifestó.

“Las vibraciones provocadas por el paso del transporte público incrementan la preocupación de quienes habitan en el sector, pues el movimiento del terreno genera una constante sensación de peligro”, afirmó.

Con 45 años de residencia en El Plateado, la habitante expuso que las primeras señales del problema aparecieron tras la construcción del sistema de alcantarillado. Desde entonces, el deterioro avanzó de manera constante hasta convertir la tranquilidad del barrio en una preocupación diaria para decenas de familias desde hace tres años.

Mientras el terreno continúa cediendo y los daños aumentan, los habitantes de El Plateado, Alumbre, San Francisco de Borja y Belén esperan estudios técnicos concluyentes y una intervención inmediata que permita proteger la integridad de la población y evitar consecuencias de mayor magnitud.(I).

Alrededor de 50 casas están afectadas en El Plateado, al occidente de Loja.

Cuatro barrios desde El Plateado hasta San Francisco de Borja con daños.