Te amo como jamás he amado tanto
con el alma de veras, con la vida,
con la pasión acaso de un lírida,
pues que de tanto amarte hasta me espanto.
Te amo con devoción, como a Dios santo
porque estoy plenamente convencido,
que tu amor para mí tiene sentido,
porque él ha mitigado mi quebranto.
Demás está decir que por ti muero
porque te he dado ya todo mi amor,
y el corazón también, del todo entero.
Nunca jamás voy a dejar de amarte
“Atiéndeme” te pido por favor,
porque te amo y de amor por ti yo muero.
ACF.
