El coronavirus iza la bandera de la pobreza y el hambre

Banderas rojas continúan en aumento en la ciudad y provincia de Loja.

La crisis económica que vive el país a dejado a cientos de familias sin empleo, quienes para poder sobresalir se dedican al comercio informal, pero ahora tienen dificultades para trabajar por las restricciones de movilidad por lo que utilizan banderas rojas para lanzar un grito de auxilio.

Situación

Las medidas impuestas por el Gobierno para frenar el coronavirus, que ha dejado hasta el momento en la provincia de Loja 9 fallecidos y 151 infectados, han provocado que cientos de familias que viven de la economía informal se queden sin trabajo.

Pese a los llamamientos de las autoridades para que la gente se quede en casa, hay personas como Jessica Arreaga que no se pueden permitir ese lujo. Cada día madruga con sus hijos de 7 y 10 años para vender productos perecibles como frutas, en el mercado Mayorista.

“Si nos quedamos en casa de qué vamos a vivir, ya que no tenemos dinero y la única forma de obtenerlo es por medio de la venta de productos. Nosotros más miedo le tenemos al hambre que al mismo coronavirus”, dijo.

Hambre

Entre tablas y zinc, vive Lola Chuncho, una mujer de 75 años de edad junto a su esposo de 70. Mencionó que tres veces a la semana sale a recorrer las calles lojanas vendiendo alimentos como yuca, plátanos, entre otros.

Un equipo periodístico de Diario Crónica la abordó y al preguntarle por qué no se queda en su casa para evitar ser víctima de la COVID-19, ella respondió: “¿Qué vamos a comer si no hay trabajo ni dinero?”. Así, reconoce que, la mayoría de veces, al mediodía no almuerzan; “me da tristeza porque a veces no hay nada de comida, solo ingerimos alimentos en la mañana y en la noche”.

Señaló que organizaciones y entidades del Estado están entregando kits alimenticios, pero hasta el día de este viernes 1 de mayo (más de 48 días de confinamiento) no han llegado por su domicilio.

Casas

La pobreza y la falta de alimentos cada día es más evidente en la ciudadanía lojana. Manuel Reyes trabajaba de albañil antes de la crisis y ahora mismo no hay empleo por lo que ha optado colocar una bandera junto al camino de ingreso a su vivienda para pedir ayuda.

Admitió que el Gobierno ha ayudado a algunos vecinos del barrio Anasquillo, norte de la ciudad. Sí trajeron unas fundas de alimentos, pero lo que pasa es que, en las casas, a veces, viven hasta tres familias y solo se las dan a una de ellas y a las otras dos no, por lo que los productos solo duran como máximo 3 días.(I).