Árboles de cascarilla están siendo destruidos para combatir el COVID-19

Árboles de cascarilla están siendo destruidos para combatir el COVID-19

Ciudadanía denuncia el hallazgo de plantas de cascarilla (Cinchona officinnalis, C. pubescens) sin las cortezas, aparentemente para ser utilizadas en el contrarresto de los síntomas de la COVID-19. El MAE indica que la multa fluctúa de 5 a 75 salarios básico unificados del trabajador.

Denuncias

La ciudadanía denunció que en varios sectores de la provincia de Loja se estaría retirando la corteza de la cascarilla, de este árbol originario de América del Sur, principalmente de Ecuador, en especial de Loja, debido a que su cáscara denominada quinina posee amplias cualidades medicinales.

Uno de ellos reveló que, en el cerro del barrio Tundurama, parroquia de Santa Teresita, cantón Espíndola, varios árboles empezaron a morir debido a que personas desaprensivas les sacaron las cortezas, supuestamente para frenar a la pandemia.

Germania G., en cambio, indicó que en las montañas de las parroquias de Malacatos y Vilcabamba del cantón Loja, donde existe gran cantidad de árboles de cascarilla, también están retirándoles la corteza y lo peor es que están siendo comercializados en el casco céntrico de las diferentes parroquias o en la ciudad de Loja.

Comunicado

El Ministerio del Ambiente (MAE) acogió las denuncias y a través de un comunicado señaló que la entidad está investigando los acontecimientos con el propósito de dar con los responsables y la veracidad de los hechos.

En caso de encontrar a la persona o grupo que esté realizando esta actividad estaría infringiendo el artículo 317 del Código Orgánico Ambiental y se le establecerá una multa, según la capacidad del infractor de 5 a 75 salarios básicos unificados del trabajador, es decir de USD 2000 a USD 30.000.(I).(FJC).

Código Orgánico Ambiental

Artículo 317

“Las siguientes infracciones se considerarán graves y se les aplicará, además de la multa económica, las siguientes

1.El aprovechamiento, tenencia, posesión, uso, transporte, movilización, almacenamiento, procesamiento y comercialización de los productos forestales maderables y no maderables, de especies nativas que no estén en alguna categoría de amenaza, condicionadas o restringidas, sin la autorización administrativa o que teniéndola se excedan de lo autorizado. Para esta infracción, se aplicará, según corresponda, la sanción contenida en el numeral 2 del artículo 320.”.

La voz del ciudadano

Verónica Elizabeth Calva: “Está bien. Deberían de castigar a estas personas por destruir a este árbol que es muy importante ya que está en peligro de extinción. Debemos de cuidar esta especie de árbol”.

Javier Cuenca: “Y si es una medicina… porque no utilizarla… solo para tener contentos a un poco de personas…? No le veo lógica… Nadie es dueño del planeta… y si tenemos medicina la ocupamos y listo… siempre y cuando se lo haga con el cuidado debido”.

Carito Solano: “Al igual que el eucalipto, con tal de lucrarse, han dejado esos árboles sin nada más que el tallo”.

Lenin Castillo Alvarado: “En el Facebook hay publicaciones de gente que está vendiendo cascarilla, háganle seguimiento”.

Daniel Pacheco: “El mayor problema es la ignorancia”.

Noe Cartuche Toledo: “Lastimosamente es una especie que tiene bajos niveles o tasas de regeneración natural, por lo tanto, también es muy difícil propagarla. Este árbol milenario ya se encuentra vulnerable, en peligro de extinción. Y pues como vamos, creo que la vamos a desaparecer definitivamente. Seguimos siendo la principal PLAGA, es una pena que sigamos pensando que somos los dueños de la naturaleza y que podemos arrebatarle lo que nos da la gana”.

José Tene: “Primero la vida. Podemos sembrar millones de árboles”.

César Reategui: “Este árbol, en especial, es muy difícil propagarlo, tanto así que está en peligro y ahora con la demanda posiblemente llegue a la extinción. La gente no puede aprovechar los beneficios de su cáscara ya que ésta necesita un procedimiento para poder extraer el alcaloide que tiene; las infusiones no sirven”.