El medio ambiente durante el COVID-19 y el futuro del mismo

Johana del Cisne Briceño Ojeda johanabo7892@gmail.com

Nos encontramos en una pandemia que sigue causando mucho daño a nivel mundial. Nunca imaginamos que una situación de tal magnitud llegaría a suceder y afectar a toda la humidad. Pero no todo es negativo ya que el medio ambiente lo agradece, pues desde los últimos meses, ha cambiado radicalmente la fauna y flora.

Como seres humanos debemos evitar acciones que perjudiquen el medio ambiente y buscar nuevas maneras de innovación que disminuyan la contaminación, es un desafío para el mundo entero, ya que es el sustento de las nuevas generaciones.

No todos los estragos de la pandemia han sido negativos. En Ecuador, en el río Puyango se puede observar que han retornado lagartos según comentan los moradores de estos sectores. La pandemia nos ha dejado un gran legado de enseñanza; se evidencia que la naturaleza del ser humano es la destrucción, esto me hace pensar que la tierra sin nosotros estaría mucho mejor ya que “la tierra no es del hombre, el hombre es de la tierra” autor anónimo.

En este contexto, si no cuidamos el planeta en el que habitamos vamos a causar nuestra propia extinción más no la del planeta, me atrevo a afirmar que gracias a la pandemia el ser humano ha tenido poca o limitada influencia sobre el planeta, hemos visualizado la rápida recuperación ambiental.

Grandes cambios increíbles en un corto tiempo han sido notables; por ejemplo, las aguas se ven más claras en muchos países del mundo, los animales se adueñan de las calles, la flora se ha recuperado y se observa el cielo azul sin dióxido de carbono en las ciudades más contaminadas como China.

Luego de todo este cambio drástico, hace ver la necesidad de que, las ciudades sean autosustentables y los vehículos utilicen energías limpias, por tanto considero que todas las personas debemos tomar conciencia ambiental y aportar con un granito de arena, por ende, invito a cambiarnos el chip y dejar el individualismo para forjar una sociedad responsable y amigable con el medio ambiente. Concluyo con la frase de Eduardo Galeno: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.