Homenaje por las Bodas de Oro

Augusto Costa Zabaleta

Al haberse cumplido inusitadamente el día 15 de agosto del 2020, cincuenta años (Bodas de Oro) del ejemplar y feliz matrimonio de nuestros amantísimos padres, del caballero Augusto Costa Zabaleta y la matrona Zoila Rosa Costa Jaramillo, años profesados con infinito amor y ejemplo de fidelidad, sus hijos: Alexandra Ivanova, Katherine Elizabeth, Celia del Rocío, Augusto Eduardo y Juan Patricio, nueras, nietos, bisnietos, familiares y amigos, que hemos albergado el calor de vuestra entrañable sombra y amor, expresamos alborozados con prístina elocuencia, las más pletóricas felicitaciones, a la vez que dedicarles con respeto predilecto, el siguiente homenaje sintetizado en las siguientes expresiones augurándoles felicidad y elevando con fervor nuestras plegarias al Todo Poderoso, para que imparta las más predilectas bendiciones, para satisfacción y plena complacencia vuestra, que se traduce en la nuestra.

Nuestro Padre: Patriarca ancestral de nuestra familia, digno de ejemplo, la responsabilidad y el amor, cuyas raíces han germinado y fructificado; roble milenario de los edenes celestiales, en cuya sombra y luz, se cobijaron los miembros de nuestra familia, para profesar la gratitud y el orgullo de nuestra existencia.

Nuestra Madre: Matrona respetada, amantísimo regazo ardiente de amor, ejemplo sublime del hogar, cuyo predilecto amor a sus seres queridos, se ha plasmado en sacrificio, el ferviente cuidado y una congénita preocupación a los hijos, anhelando permanentemente nuestro bienestar y complacencia de vida, prodigándonos a raudales el calor infinito de madre, del sacrificio anodado y la bondad, que solidificado con el de nuestro padre, se ha cristalizado un regazo entrañable de vida y existencia, un cúmulo de felicidad.

En nuestra madre, un relicario de abnegación, de pulcritud moral, fehaciente de la noble misión e integridad hogareña, y de la milagrosa procreación, con la humildad angelical de una madre íntegra, con dotes de ejemplo y benignidad.

Es nuestro padre pensador sublime y profundo, con la humildad propia de los sabios y filósofos, que han ido esculpiendo en roca y granito, un escenario de actuación ecuánime, serena, justa y equitativa, con una experiencia milenaria de humanismo, de solidaridad, de respeto y la dignidad, como normas de actuación en los cánones de un vivir elocuente.

Es un escritor por destino, con la iluminación e inspiración congénita, descifra las incógnitas, arcanos y enigmas, con la sabia experiencia del saber; publica sus múltiples y variados artículos, producto elocuente de su clímax y éxtasis inspirativo, con el afán predilecto de beneficiar y cimentar, asesorar e implementar la opinión pública, en una sociedad del saber; es nuestro padre un asiduo lector por convicción, de todos los temas de cultura general y científica, para abonar sus valiosos criterios y beber la sabia del intelecto.

Profesa con ardor la defensa de la justicia; de los derechos y libertades; de la democracia participativa y originaria; de la integridad del ser humano, como esencia sublime; de las culturas y su diversidad, como legado ancestral; del respeto al planeta y el universo y de los valores morales, éticos y cívicos.

En razón y lógica de las fructíferas realidades expresadas, de una apoteósica verdad genésica incólume, del ferviente amor que les profesamos, del impoluto hogar del que somos felizmente partícipes, que Dios los reconforte, fortalezca vuestros espíritus, y os otorgue muchos años de vida y plenitud; adorados padres, amoroso abuelitos, entrañables parientes y sinceros amigos, nuestra gratitud imperecedera.