Cada día más pobres

Miguel Andrade Orellana

Notoria e indiscutible es la carencia de lo necesario para vivir en todo el territorio nacional. La indigencia que azota a la población determina que miles de hogares ya no puedan alimentarse tres veces al día, y otros, ya no tengan para que parar las ollas.

Entre las causas por las que las condiciones de vida son tan alarmantes, nos permitimos señalar: la crisis del capitalismo que venía presentándose desde el período correista, y, la crisis por la presencia de la pandemia que mantiene atormentada a la humanidad entera.

A la presencia simultánea de los fenómenos antedichos, se suman en nuestro país, la negligencia de los gobernantes, y la corrupción galopante en las altas esferas del gobierno nacional. Esto ha determinado que las condiciones de vida de los ecuatorianos sean realmente alarmantes.

La crisis interna se refleja en la existencia de cerca de 300 mil personas que han perdido su empleo; a un amplio sector se le redujo la jornada laboral y su remuneración; más de 400 mil servidores públicos no reciben sus remuneraciones atrasadas hasta en seis meses; a los maestros jubilados no se les paga luego de formular tantas ofertas, etc.
A lo expuesto se suma la deuda de 7.000 millones de dólares del Estado al IESS, por gastos en la salud, jubilaciones y aportes atrasados desde el 2012; el gobierno no cumple sus obligaciones con los gobiernos seccionares ni con sus proveedores; y, las necesidades económicas para el presente año sobrepasan los 15.300 millones de dólares, por lo que, en los hospitales no existen respiradores suficientes ni camas para quienes desesperados golpean las puertas porque la muerte los persigue.

Crece el desempleo y la pobreza entre los trabajadores del campo y la ciudad, por lo que cada día hay más pobres. Mientras esta realidad asfixia la vida de las clases populares, en las más altas esferas sociales, las 270 familias que concentran el 80% de la riqueza, dueñas de la mayoría de partidos políticos, revolotean como buitres por las regiones de la patria formulando ofertas incumplidas, para asegurar que el poder político se mantenga en sus manos con las elecciones de febrero del 2021.