Impulso Joven

José Vicente Ordóñez


El 12 de agosto del año 1999 fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día internacional de la Juventud. Se trata de una celebración anual que busca promover el papel esencial de los jóvenes en los procesos de cambio y la generación de acciones que permitan mejorar sus capacidades y oportunidades.

En nuestro país, el Gobierno Nacional decidió que en el presente año -tan duro y atípico-, esta importante conmemoración no debería limitarse a un día, y más bien agosto ha sido declarado en su totalidad como el Mes de la Juventud, con el propósito de atender, motivar, fortalecer, empoderar y proteger a este segmento poblacional especialmente afectado a consecuencia de la crisis.

Entre marzo y julio de 2020, más de 70 mil personas de 25 años o menos quedaron desempleados, muchos de ellos pertenecen a segmentos vulnerables, como madres solteras, indígenas y habitantes del sector rural, a quienes además se les dificulta iniciar cualquier tipo de emprendimiento por no ser sujetos de crédito.

Por ello, el Ministerio de Inclusión Económica y Social, MIES, desarrolló la iniciativa “Impulso Joven”, cuya finalidad es estimular el empleo y emprendimiento juvenil a través de acciones que faciliten la reactivación económica y la progresiva inserción de jóvenes en el sistema productivo del país; comprende: i) Créditos para jóvenes beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano, ii) Financiamiento para proyectos de emprendimiento iii) Creación de una plataforma on line para ofertar capacitación, oficios y servicios, iv) Talleres de formación, v) Propuesta de reformas a la Ley de la Juventud; y, vi) Asociatividad y organización con responsabilidad social en torno al arte y la innovación.

La iniciativa intentará superar a los 10.000 jóvenes beneficiarios a nivel nacional, implementar más de 5 espacios de coworking en todo el país y dotar de créditos y microcréditos a todos los usuarios para facilitar su actividad productiva. Para esto, se estimulará competencias y destrezas para responder al entorno, en especial: competencias digitales, emprendimiento, proactividad, tolerancia a la frustración y capacidad para tomar decisiones.

Hoy el país necesita del impulso de nuestros jóvenes para sacar adelante la economía, el informe “Emprendimiento y Agenda 2030” muestra cómo el emprendimiento social juvenil contribuye al desarrollo de la juventud y acelera la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, estamos convencidos de que los jóvenes son un motor de desarrollo. Es muy bueno saber que el sector público ha emprendido en esta gran cruzada, intentando transferir conocimiento y garantizar igualdad de oportunidades.