“Sin campo no hay ciudad”

Vicente Paúl Maldonado

El campo y sus componentes constituyen el motor que valora e impulsa la economía en un determinado país. Trabajar en sol, lluvia y cielo abierto, requiere de mucho sacrificio, pasión y cariño, por eso el campo es, propio para el sabio, es lo más adecuado para el sencillo y es la ocupación más decente para todo hombre digno y libre. Jiménez Cléver (2018) “Llanuras, montañas, valles, riachuelos, tierra, productos, la inmensidad del campo me trae a la mente las historias de nuestros abuelos y ancestros el cómo descubrieron y conquistaron tierras difíciles e impenetrables para buscar el lugar propicio y adecuado en donde sembrar la vida”.

¡El espacio físico, sus campesinos y agricultores con su producción parecen ser invisibles, pero en la realidad se encuentra presentes en cada bocado que ingerimos a nuestro estómago y que nos mantienen con vida! Sin campo no hay ciudad. Esta frase nos invita a pensar y a razonar la importancia del campo y su relevancia en nuestro vivir ante la grave crisis humanitaria que afronta el mundo actual; dado que el campo es el principal proveedor alimenticio de nuestros hogares. Los políticos si ponen atención al título de este artículo, podrán despertar el intelecto dentro de ellos y emprender en nuevas políticas de desarrollo económico y social para el progreso de nuestro país. Esto debe ser el punto de partida para la reconstrucción y reactivación de un nuevo y eficiente país. Sin campo no hay ciudad, es una expresión recurrente para recordar que los alimentos y gran parte de los insumos que facilitan la vida en las personas que habitan en las ciudades vienen del sector rural. No solo se trata de llevar el campo a la ciudad, sino que este tipo de encuentros contribuya a que los que viven en las ciudades reconozcan la convivencia, acepten y proporciones el uso de tecnología en el campo y no le nieguen a los campesinos, ni rechacen a los agricultores, la posibilidad de usar, semillas mejoradas, y en general, toda la ciencia y tecnología para disminuir la huella ambiental de la agricultura y, de esta manera poder ofrecer alimentos suficientes y sanos, abriendo oportunidades para los jóvenes campesinos y de esta manera generar un desarrollo rural incluyente. En el Ecuador la realidad es innegable, poco se ha hecho por el sector agropecuario hoy después de tantos años se valora la producción de nuestros campos. Nuestros campos son bendecidos y por eso son bien fértiles, lamentablemente las autoridades actuales solo enfocan sus ojos y oídos a los sectores estratégicos tradicionales como la minería y el petróleo, sin dar apoyo e interés a los sectores generadores de fuertes ingresos económicos como la agricultura, la pecuaria, el turismo, entre otras. El gobierno tiene que invertir en el campo con urgencia en infraestructura, en tecnología, sistemas de riego, sistemas de conservación del suelo, paneles solares y sobre todo en el financiamiento para dar empuje e impulso a la economía local y nacional y de esta manera contribuyan a activar conciencia en sus habitantes y sobre todo a la clase política, procurando mejores días para toda la sociedad ecuatoriana. El compromiso del Gobierno para garantizar el desarrollo rural en nuestro país. Es profundizar en temas claves para las zonas rurales, como un mayor acceso a los servicios públicos y el mejoramiento de vías terciarias para garantizar la calidad de vida de la población campesina, con esta iniciativa no sólo gana el campesino sino también el comprador y consumidor final. Como reto del gobierno es disminuir la brecha entre lo rural y lo urbano porque somos conscientes de la importancia de apoyar a nuestros campesinos. Por eso, el gobierno debe contar con programas para su desarrollo como Mercados Campesinos o Rurales, el cual les garantice a los productores de nuestro país los canales de comercialización para que sus productos lleguen hasta la ciudad sin intermediarios, por la clara razón de que existen terciarios de por medio, lo cual aumenta el valor de la canasta familiar y son esas barreras las que tenemos que eliminar.