42 años registrando la lucha de clases


César Correa

Crónica constituye el mejor registro de la lucha de clases de los últimos 42 años de la vida de Loja, porque tanto en sus páginas se publicaron los criterios y los hechos de los opresores, como los de los oprimidos; porque escritas están las variadas formas de agresión de la burguesía, como las respuestas de los trabajadores organizados. Es quizá la característica que más distingue a Crónica de los demás medios de comunicación colectiva, que generalmente han ignorado la lucha de clases que se ha librado en nuestra ciudad y en el país, pues, han presentado interpretaciones fieles a la ideología de la burguesía, que es la clase social opresora, dominadora y explotadora.

Estos 42 años se dividen en 3 etapas claramente definidas. La primera, de 1979 a 2007, de sutil ejercicio de la violencia y aparente respeto a las leyes y las instancias judiciales; la segunda de 2007 a 2017, con un Estado funcionando inclinado a favor de los explotados; y, la tercera, de 2017 hasta hoy, de regreso a un Estado sumamente autoritario, con uso drástico de toda clase de violencia contra los explotados.

En la primera etapa Crónica informó mencionando las políticas de Roldós, Hurtado y Borja para modernizar las instituciones, con la introducción de leves conquistas positivas para los trabajadores; no colaboró con los proyectos golpistas de León Febres Cordero y después brindó espacios para que los sectores progresistas denunciaran el autoritarismo y el neoliberalismo de León Febres Cordero, Sixto Durán, Jamil Mahuad, Lucio Gutiérrez; denunció la corrupción de Bucaram y de la entente Democracia Popular-Partido Social Cristiano que le birló al país más de 8.000 millones de dólares con el feriado bancario; contribuyó para que el pueblo sancionara a los explotadores en las urnas y llegara a la Presidencia Rafael Correa, el candidato de las agrupaciones izquierdistas

En la segunda etapa informó todos los días con entusiasmo lo que el Estado bajo la Presidencia de Rafael Correa hacía sin descanso para conseguir una notable elevación de las condiciones de vida de los trabajadores, en todos los ámbitos; los éxitos en educación, salud, obra pública, electrificación, avances jurídicos, crecimiento del Producto Interno Bruto, mejora de las remuneraciones y las pensiones jubilares, defensa de los intereses petroleros, desarrollo de las artes y las ciencias, fomento de la integración latinoamericana, sostenimiento de una política internacional soberana, caída de la tasa de desempleo a menos del 4%, vigencia real de los derechos individuales y colectivos, tecnificación de la administración pública, etc.

En la tercera etapa hay tantos desafueros de Lenin Moreno y Guillermo Lasso que en nuestro medio solo Crónica ha tenido la entereza de publicar. No le ha hecho el juego al law fare y a las fake news tan profusamente producidas y difundidas por los canales con los que cuenta incondicionalmente el imperialismo; no se ha doblegado ni vendido ante la más feroz arremetida de los últimos cien años de la Historia nacional de la burguesía contra los trabajadores.