Sector de la construcción avizora un panorama alentador en 2022

El sector inmobiliario afectado por la paralización de las construcciones a raíz de la pandemia, para este año prevé un mayor movimiento. Un tema que aún preocupa en la ciudad de Loja, es el elevado costo de los materiales que también se evidencia en otras provincias.

Este 2022, se torna alentador para quienes se vinculan con la rama en la provincia de Loja.  Jeamil Burneo Villamagua, vocero de “Constructores Positivos”, refiere que la pandemia limitó los procesos constructivos. Sin embargo, con la vacunación poco a poco la actividad se retoma. 

Aunque desde el año pasado se evidencia un incremento de los costos de materiales de construcción, especialmente del acero que duplicó el precio. Por ejemplo, si una varilla costaba USD 20, en la actualidad USD 38. Al igual que el cobre y todo tipo de instrumentos para las instalaciones eléctricas, refiere el profesional.

Alternativas

Pese a estas circunstancias, destaca Burneo Villamagua, se buscan alternativas, para que los planes de vivienda tengan continuidad.  Se presentan ofertas en la venta de departamentos y casas construidas para ampliar la demanda.  

Además, se desarrollan nuevos programas con el empleo de materiales que impliquen menos contaminación.  Algo positivo, es que, en Ecuador se inicia un proceso de calificación de “Edificios Sostenibles”, con tasas de crédito menores y certificados de eficiencia energética.

En Loja, los costos de las viviendas son variados de acuerdo a las alternativas de las constructoras privadas. Un departamento nuevo oscila en los USD 60 mil.

Incentivos

El profesional acota además que, otra de las alternativas para un mayor movimiento en esta rama, es que se implemente una política pública crediticia a bajos intereses en entidades   públicas y privadas. Lo cual, implicaría también mejoras para quienes poseen ferreterías, contratación de mano de obra calificada, no calificada y   todo lo que conlleva el desarrollo de la actividad.

Contratar

A raíz de la pandemia, la mayor parte de construcciones estuvieron detenidas en 2020 y parte del 2021. Alberto Rafael Macas, quien desarrolla   la labor de albañilería, dice que el año pasado trabajó solo siete meses y con obras temporales.

 “Pocas eran las empresas que nos contrataban porque las obras estaban paralizadas”.  Esperan que este año   mejore la situación.  (I)