UNE-L, dice que “no darán su brazo a torcer”

La Unión Nacional de Educadores (UNE) radicaliza la huelga de hambre. En Loja, dirigentes y maestros apoyan esta medida y esperan que Corte Constitucional (CC) dicte la sentencia relacionada a la equiparación salarial. Habrá una nueva audiencia para el próximo 23 de mayo.

Ayer, un grupo de maestros de la UNE del Guayas a la que se unieron padres de familia y estudiantes, bloqueó el Puente de la Unidad Nacional, en Guayaquil.

 Este es el ambiente que se vive en esta provincia al igual que en Quito, desde hace 15 días cuando inició la medida de hecho. 

Desde este lunes 16 de mayo, Isabel Vargas, presidenta de la UNE, se sumó a la huelga de hambre. Hasta la fecha, hay alrededor de 30 educadores plegados a la medida.

En la ciudad y provincia de Loja, maestros y dirigentes en   diálogo con Diario Crónica, coinciden al mencionar que esta es una lucha desde hace años y que debe darse una atención  definitiva por parte del Régimen.

Situación

 Fernando Pintado Ontaneda labora en una escuela rural de la parroquia El Cisne, cantón Loja, refiere que apoya la medida para que se atienda el pedido del magisterio. “Quienes trabajamos en las zonas rurales tenemos que afrontar varios gastos: alimentación, transporte y hospedaje”; además, sustentar a nuestra familia. Por ello, es justo se cumpla con la equiparación salarial.

Situación

 El presidente de la UNE-Loja, Gilbert Granda Romero, explica que el pasado 12 de mayo hubo una audiencia pública en la que participaron representantes del magisterio, Asamblea Nacional, Ejecutivo, IEES, entre otros.

En la cita se dio lectura a 13 de los 20 amicus curiae presentados por organizaciones y personalidades, que demostraron la legalidad del reclamo de los maestros, precisa el dirigente.  

En la cita de trabajo no se llegaron a acuerdos, por ello, para el 23 de mayo de 2022 está prevista otra reunión. Mientras tanto los educadores “no darán su brazo a torcer”.

Voluntad

El dirigente agrega que, la equiparación salarial es un “derecho de los maestros”. Incluso la Conferencia Episcopal Ecuatoriana “mostró su solidaridad con quienes participan de la huelga”.

 “Debe existir la voluntad política del Gobierno para destinar los recursos. La medida de hecho se radicalizará”, concluye Granda Romero. (I).