Galo Ramón Valarezo dedicado en la construcción de la historia de Loja

Galo Ramón Valarezo, historiador e investigador lojano, actualmente está dedicado a la construcción de la historia de Loja. También relata sobre acontecimientos actuales producidos por la naturaleza en la ciudad, pero que su origen vienen desde hace décadas atrás.

Trabajo

Galo Ramón Valarezo, historiador e investigador lojano, en diálogo en el Portavoz Digital de Diario Crónica expresó que desde hace algunos años viene trabajando sobre la historia de Loja y una de las cosas que le llamó la atención es que el pueblo Los Ambocas prácticamente esta invisibilizado –no hay historia- y esto sucede no solo con este pueblo sino con otros dos que desaparecieron Los Chaparras y Los Malacatus, aunque se tiene leve reseña de Los Paltas, Calvas y Saraguros.

“El pueblo de Los Ambocas es importante porque ocupaba toda la cordillera occidental desde San Lucas, Santiago, Taquil, Gualel, Chantaco, Chuquiribamba, El Cisne, San Pedro de la Bendita e incluso controlaba El Valle. En el siglo XVI, la crónica de Juan de Salinas señala que quienes fueron los que construyeron la ciudad de Loja fueron Los Ambocas, quienes eran muy hábiles constructores, por otro lado, son de procedencia Cañari, descendencia que fue implantada para la colonización de esta zona”. En la actualidad también juega un papel importante porque las principales lagunas están en ese sitio y de donde se distribuye varios afluentes que van a la cuenca de Catamayo y Jubones, es así que “estoy animándolos a los pobladores de estas zonas para intentar reconstruir con mucha mayor profundidad la historia de este lugar”. 

Añadió que Loja está atravesando un momento muy especial. En los años 60 se identificaba como una ciudad muy castellana y no la conocían que era diversa con varias culturas, pero en la actualidad ha empezado a expresar la variedad cultural que tiene, aunque pueblos como los Saraguros no son muy reconocidos en esta región, pero sí a nivel nacional.

Propuesta

El historiador e investigador lojano dijo a este diario que Loja ha perdido mucho de su papel económico en el país, por ejemplo, en el año 2002 representaba el 2.2% del producto interno bruto (PIB) del Ecuador, ahora es el 1.6%, de manera que se está necesitando nuevas fuentes de trabajo.

Por ello, “he planteado la posibilidad de tener un turismo religioso alrededor de la Virgen de El Cisne; y, de la religiosidad ancestral, que sea complementada con una buena historia de estos pueblos aborígenes, lo cual ayudaría a que la gente no piense en aspectos como la minería o abandonar su tierra, sino más bien en que puedan dar valor a su pueblo a través del turismo”.

Hay que mejorar la conectividad, gastronomía y allí el Estado tiene un rol importante para apoyar a estos sectores, ya que en Loja solo se puede dar una industria muy selectiva, uno de estos casos es el café de altura.

Sequías

También implementar tecnologías de adaptación al cambio climático. En Zapotillo llueve muy poco y esta iniciativa podría ayudar a que haya almacenamiento de las aguas lluvias y evitar la sequía en este sector fronterizo.

Ramón Valarezo recordó que las sequías en Loja son recurrentes, especialmente por los impactos de las corrientes de Humboldt, eso es un dato que ya se conoce. Por ejemplo, hay devociones que nacen por esta situación, una de ellas es a la Virgen de El Cisne, donde se indicaba que la población estaba sufriendo. “A pesar de estas situaciones no se ha vivido una sequía de verdad que dure mucho tiempo y debemos estar preparados para cuando llegue; para mitigarlo se podría hacer un sistema de manejo de humedad en donde se utilice la lluvia, neblina, cubierta vegetal, quebradas y ríos e incluso la educación para optimizar el agua”.

“En Loja es el colmo que tengamos problemas con el agua siendo una zona lluviosa, tampoco hay soluciones en las cuencas de los ríos Malacatos y Zamora para evitar desbordamientos”. Relató que en 1918 se produjo una tala desordenada en la cordillera del Malacatos y del Zamora, se hicieron invernas por lo que se cortaron un gran número de árboles para hacer carbón para las ladrilleras, de manera que se destruyó la vegetación y con esto la correntía creció, es decir, cuando llovió el agua no se filtró y bajó por el río y produjo las inundaciones.

Por otro lado, el mismo Zamora desde el tiempo aborigen trabajaron con tajamares y bordes, pero la ciudad se expandió desde 1870, se eliminaron los bordes y el afluente se desbordó, incluso en 1918 llegó hasta la plaza de San Francisco. “No existen políticas de manejo y es necesario este conocimiento histórico de los pueblos para manejar esta afectaciones que podría producir la naturaleza”.(I).

Dato

Galo Ramón Valarezo es oriundo del cantón Paltas.

Loja crece de 2.3% a 2.7% anual en su población, mientras que, en el campo de manera contraria.

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