Piden ley para reubicación de moradores de Ciudad Victoria

César Correa.

Ni el Estado ni el Municipio de Loja cuentan con el suficiente respaldo legal para poder brindar una respuesta adecuada a los propietarios de las casas de Ciudad Victoria, decenas de los cuales ya han pasado por el desgarrador trance de ver sus casas desplomadas y unos 800 más están sentenciados a pasar por el mismo drama en el futuro inmediato. Por lo tanto hace falta una ley especial que sirva para que el sector público pueda actuar eficazmente en auxilio de  tantas familias sumidas en la desgracia de quedarse en la calle, por la ejecución irresponsable de un proyecto de vivienda.

La asambleísta Luisa González fue invitada a observar el lugar y en tal oportunidad se le entregó amplia información al respecto y el primer borrador para elaborar un proyecto de ley específicamente dirigido a montar un aceptable plan de reubicación de los damnificados, que hasta ahora no han recibido ni la más mínima ayuda de las instituciones públicas, a pesar de que llevan 12 años reclamando.

Luisa González, profundamente impactada por la magnitud de los daños, dijo que el caso de Ciudad Victoria es mucho más grave que el de Zaruma, porque en Loja el número de víctimas es mucho más grande, no se vislumbra medidas técnicas capaces de frenar la catástrofe y los ciudadanos confiaron ciegamente en las instituciones públicas, razones por las cuales es procedente generar los mecanismos legales necesarios para solucionar el problema. De inmediato resolvió solicitar toda la información técnica, administrativa, financiera y legal aplicada por el Municipio de Loja y el MIDUVI para desarrollar el programa de vivienda y su adjudicación a los ciudadanos.

Luisa González se comprometió a colaborar estrechamente con los demás asambleístas lojanos para redactar el texto definitivo del proyecto de Ley y a tramitarlo en la Asamblea Nacional, no obstante se refirió a la disposición constitucional que ordena que los proyectos de ley que impliquen egresos fiscales deberán contar con el beneplácito del presidente de la República, lo que tiene que ser gestionado por los interesados y las autoridades provinciales.

Aspectos del proyecto de ley

El Ing. Castillo, consultor para este tipo de problemas y tesorero de la Asociación de Propietarios de las Viviendas de Ciudad Victoria, fue el encargado de presentar el proyecto y entregarlo por escrito a la legisladora González. Los lineamientos más importantes de este primer borrador son los siguientes:

a) El Estado otorgará por medio del MIDUVI un bono de 40.000 dólares a cada uno de los propietarios de las casas de Ciudad Victoria adjudicados por el Municipio de Loja, para que les sirva de cuota inicial en la compra de una vivienda nueva en la ciudad de Loja;

b) Para el presente año el Estado destinará la cantidad de dos millones de dólares, para otorgar el bono a las familias que ya han tenido que abandonar sus casas. En cada uno de los años siguientes hará constar en el Presupuesto Nacional partidas de ocho millones de dólares, para seguir concediendo el indicado bono, conforme más familias vayan perdiendo sus viviendas;

c) La entrega del bono se suspenderá si las obras de mitigación que ha anunciado el Municipio de Loja resultan eficaces para frenar la acción destructiva de las fallas existentes en la actualidad y en consecuencia se logra salvar de la devastación a algún número de casas;

d) Los predios desocupados quedarán como área verde o recreativa o comunal, según lo decida el Municipio de Loja.

Las obras de mitigación costarían un millón de dólares.

El Municipio de Loja se declaró en emergencia para afrontar el problema de Ciudad Victoria, lo que sirvió para hacer las reformas presupuestarias posibles y destinar un fondo para realizar las obras de mitigación recomendadas por los consultores, pero las dudas detienen la inversión. 

Las obras de mitigación consisten en grandes drenajes a construir en la parte alta de Ciudad Victoria, para evitar que las aguas se sigan filtrando hacia las áreas construidas. Los técnicos sostienen que se deberá esperar dos años para saber si con los drenajes se consigue el fin propuesto. Allí surgen las dudas. ¿Se justifica gastar un millón de dólares en obras con las que no se tiene un ciento por ciento de garantía de que salvarán a Ciudad Victoria de las fallas? ¿Qué dirá la Contraloría cuando le toque auditar una inversión que no rindió los frutos planificados?

Parece que es justo arriesgar un millón de dólares con el ánimo de evitar el colapso de las viviendas que aún están en pie, que en conjunto valen  unos 80 millones de dólares. (O)