Cuando la limosna abunda ….

Diego Lara León

Siempre escuchamos que la mejor manera de crecer económicamente es realizar buenas inversiones. Casi siempre lo que las personas invierten son recursos que provienen de sus ingresos fijos o variables, de su patrimonio o de una deuda.

Hacer el mejor negocio, obtener la mejor rentabilidad, recibir retorno financiero por un dinero o bienes que invertimos, ganar el mejor salario, vender al mejor precio posible, siempre serán los objetivos que se busca en materia financiera.

Pero, ¿cómo hacer una inversión buena? Pues existen varias condiciones que es necesario tener claro antes de invertir.

Primero: todo negocio debe cumplir con una condición fundamental, la certidumbre, es decir, la confianza que me genera el tipo de negocio o la persona con quien pienso realizar el posible acuerdo. Quien ofrece mucho sin sustento real, no es creíble y Ud. debe aprender a identificarlo.

La palabra y la trayectoria son importantes, cuiden su credibilidad, es el mejor activo que tendrán para tener éxito en los negocios.

Segundo: hay un axioma en el mundo empresarial que debemos siempre tener en cuenta “a mayor rentabilidad, mayor riesgo”, en otras palabras, todo negocio que me ofrece un alto beneficio, una tasa de interés muy tentadora, un retorno financiero extraordinario, es porque el riesgo es grande. Por lo tanto, cuidado con aquellas propuestas que les ofrecen retornos financieros mas altos de lo normal, esas sin lugar a dudas, serán inversiones que pondrán en alto riesgo a su dinero, a sus propiedades, a lo que ustedes decidan invertir. Un negocio seguro tendrá una utilidad menor. Ustedes deciden o riesgo alto o seguridad.

Tercero: tengan cuidado de las inversiones que les ofrecen una rentabilidad fija, siendo un negocio variable. Por ejemplo, si van a invertir en bolsa, en commodities, en cripto monedas, esas inversiones son variables, es decir su rentabilidad fluctúa al alza o a la baja, dependiendo del mercado, es decir, dependen de variables externas. ¿Cómo un inversionista podría asegurarles rentabilidad fija con algo variable?, condición suficiente para dudar de esas propuestas.

Cuarto: no inviertan en negocios de alto riesgo con recursos provenientes de créditos que ponen en garantía y por ende en riesgo al patrimonio personal, familiar o empresarial.

No es nuevo, pero sí mucho más recurrente en los últimos años enterarnos de plataformas que ofrecen intereses impresionantemente más altos que lo que tenemos en el sistema financiero convencional, cuidado con eso. Técnicamente, se le llama esquema Ponzi, que no es otra cosa que un peligroso esquema piramidal; no existe en estos casos negocio que genere valor agregado, únicamente existe una circulación del dinero, este esquema siempre explota, a veces pronto a veces tarde, pero explota.

Luego de lo explicado muchos dirán, ¿en qué invertir?, en cualquier cosa que deseen, siempre y cuando sea: lícita, segura y creíble. Estudien bien el segmento en que van a invertir, pidan referencias, investiguen casos similares, “no se dejen enamorar por cantos de sirena”.

Los buenos negocios se basan en confianza y en paciencia. Los dichos de nuestros viejos están llenos de sabiduría, cuando estén tentados a invertir recuerden que: “cuando la limosna abunda, hasta el santo duda”.